22 de agosto de 2013
22.08.2013

El cableado aéreo ilegal prolifera y preocupa en los barrios de Mestalla y Benimaclet

La oposición exige al gobierno local que investigue si se trata de una práctica generalizada tras las quejas vecinales recibidas

21.08.2013 | 22:01
Un operario trabaja en una de las casetas de servicio instalada en una fachada.

El grupo municipal EU ha denunciado la colocación ilegal de cableado aéreo en los barrios de Mestalla y Benimaclet y ha pedido al Ayuntamiento de Valencia que sancione a las empresas telefónicas, eléctricas o de fibra óptica que han realizado esas instalaciones. Vecinos de Mestalla dieron la voz de alerta en julio sobre la existencia de empresas instaladoras que incumplían la normativa.

El concejal de Coordinación de Obras en la Vía Pública, Francisco Lledó, confirmó que el Ayuntamiento ya «tenía conocimiento de dichas obras» y había notificado a la empresa para que retirase el cableado, algo que según Sanchis no ha ocurrido. Es más, a formación política ha detectado esta práctica ilegal en otras zonas de la ciudad, en concreto, en la calle Ingeniero Alberto Oñate, en Benimaclet, donde se han colocado dos tendidos eléctricos aéreos junto a cajas de registro, sujetos de forma inadecuada y sin permiso a diferentes fachadas. Los tendidos aéreos son instalaciones peligrosas que además afean y degradan las fachadas.

La colocación de cableado aéreo contraviene la ordenanza municipal de Zanjas y Catas en el Dominio Público que sólo autoriza en casos excepcionales los tendidos aéreos. La normativa obliga a soterrar todas las conducciones de servicios públicas agua, electricidad, gas, telefonía, etc. y sanciona con multas de entre 25.000 y 100.000 euros el incumplimiento de la normativa. La ordenanza entró en vigor en 1993 se modificó en 1997 y su objetivo era regular regular la anarquía en la instalación de los servicios públicos homologando los procesos de instalación y acabando con la práctica de colgar los cables de las fachadas. Pese a que la ordenanza lleva 20 años en vigor en la ciudad todavía pueden verse numeroso y obsoleto tendidos aéreos en vías principales y céntricas como Guillem de Castro donde uno de estos cables eléctricos la cruza de punta a punta y se engancha a la ermita de Santa Lucia, un edificio de máxima protección patrimonial. Se trata en su mayoría de tendidos anterior a la ordenanza, que, por otro lado, obliga a que todas las modificaciones y renovaciones de líneas cumplan la normativa y soterren.

EU expresó ayer su preocupación por que estas infracciones «se conviertan en una práctica generalizada». Sanchis ha instado al gobierno local a investigary actuar de manera inmediata por si hay otros barrios con redes eléctricas fuera del subsuelo.

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