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Guerra del agua

La alegación del Consell al Plan del Júcar ignora la defensa de la Albufera

La Generalitat Valenciana se limita a pedir al Gobierno más coordinación pero no reclama caudales del río ni aguas limpias para el lago

La Generalitat Valenciana no incluyó la defensa de los caudales para la Albufera, tanto en cantidad como en calidad, como objetivo prioritario en el escrito de alegaciones presentado al Gobierno en el que sí expresa su disconformidad en otros asuntos como el Júcar-Vinalopó o la desaladoras. Su actitud contrasta con la defensa encendida protagonizada por el Ayuntamiento de Valencia, organizaciones ecologistas y científicas y numerosos ayuntamientos del entorno del lago.

En realidad, la única alegación presentada por el Consell de la Generalitat Valenciana con incidencia directa en el lago contiene generalidades como la indicación de que «se deben de incrementar los esfuerzos» y «se deben plantear nuevas medidas en coordinación con el Gobierno Valenciano para la recuperación de este parte natural».

La Generalitat se muestra también preocupada por la posibilidad de que algunas de las depuradoras que opera en el entorno del parque natural se vean «obligadas a a depurar con requisitos más rigurosos de cara a garantizar el aporte de caudal necesario al Lago de l'Albufera». En este sentido afirma que «sería aconsejable poder conocer a qué tipo de actuaciones se refiere a los efectos de emitir una opinión al respecto y adoptar, si ello fuera necesario y correspondiese a esta Entidad, las medidas oportunas».

Defensa a ultranza

Por el contrario, el Ayuntamiento de Valencia plantea alegaciones concretas que van en la línea de la cantidad de agua que llegará al lago pero también exigen saber su origen y se muestran muy preocupados por la «evolución» de los caudales que llegan al lago y en concreto por el impacto que tiene en sus caudales la modernización de la Acequia Real del Júcar.

La falta de caudal suficiente de agua limpia del Júcar y los aportes de agua depurada cargada de nutrientes impiden la recuperación del lago pese a la mejora en la depuración de aguas residuales, según expertos en humedales y diversos trabajos científicos costeados en parte por la Administración del Estado.

«El Plan alega el ayuntamientodebería indicar expresamente que los efluentes de depuradora se utilicen para el riego agrícola, limitando su uso en el ámbito del parque natural a la época de cultivo del arroz, evitando su entrada al lago fuera de dicha época», solicita el ayuntamiento.

El Ayuntamiento de Valencia demanda al gobierno que el Plan Hidrológico del Júcar «establezca una reserva expresa de caudales de uso exclusivamente ambiental para el lago y para su entorno húmedo de calidad similar a los de salida desde el pantano de Tous, de al menos 121 hm3 anuales, adicionales al resto de aportaciones hídricas al lago, que permitirían, junto con las mejoras necesarias en materia de saneamiento en el entorno del sistema, avanzar sustancialmente en el proceso hacía la paulatina recuperación ecológica del humedal».

Acció Ecologista-Agró reclama un mínimo de 253 hectómetros cubicos anuales para el lago de la Albufera «con una concentración media de fósforo de 0,05 mg/litro» de los que 121 hm3 «deberían llegar directamente del río Júcar en Tous».

AEMS Rios con Vida estima en 250 hm3/año las mecesidades de «agua sin fósforo, en línea con los estudios científicos existentes» las necesidades del lago.

Desde el lado de Castilla-la Mancha resulta cuanto menos llamativa la alegación del Partido Castellano, que exige «la eliminación» de las necesidades hídricas (167 hm3/año) fijadas por el Ministerio de Medio Ambiente para «el artificial "lago" de la Albufera valenciana por cuanto este es en realidad un pantano, ya que se mantiene húmedo gracias a los diques de hormigón y las exclusas que lo aíslan del mar».

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