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Participación ciudadana

El ayuntamiento debate si instaura los referéndums impulsados por vecinos

Participación Ciudadana ha estudiado modelos muy implantados, como el de Vitoria, para establecer las pautas en el «cap i casal» - Jordi Peris aboga también por repensar el ámbito geográfico de las Juntas de Distrito para evitar realidades dispares

El ayuntamiento debate si instaura los referéndums impulsados por vecinos

El ayuntamiento debate si instaura los referéndums impulsados por vecinos

El Ayuntamiento de Valencia ha impulsado a lo largo de este año de legislatura diversos procesos de participación ciudadana que han abordado la reformulación urbanística en algunos barrios, la confección por parte de los vecinos de los presupuestos para sus calles o la reestructuración de las líneas de la EMT. Incluso el Govern de la Nau ha apostado por abrir a los vecinos la elección de cómo debería ser una plaza tan emblemática como la de la Reina.

Aún así, el área de Participación Ciudadana, liderada por Jordi Peris, es consciente de que es necesaria una reforma del reglamento, tras las quejas de las asociaciones de vecinos sobre estos procesos y por los límites que establece la normativa que aún se está poniendo en práctica y que fue confeccionada por el gobierno del PP.

Actualmente se están realizando diversos talleres para realizar, según Peris, un «diagnóstico», abriendo «un proceso para dialogar y pensar cuáles son los déficits y las mejoras a aplicar». Así, se trabaja en «un debate muy amplio con el tejido asociativo y con las personas a título individual que quieran participar». El objetivo es que en estos encuentros sean los vecinos quienes hagan propuestas y confeccionen hacia dónde ha de ir el futuro mecanismo de consultas. Hasta enero no habrá un borrador del nuevo reglamento, pero según Peris, ya se han puesto sobre la mesa algunas ideas que se están repitiendo en las sesiones y que apuntan maneras para ser definitivas. Así, una de ellas es el de los referéndums, o consultas populares, convocados a petición de los vecinos.

¿Cuál sería el mínimo en Valencia?

Se trata, según Peris, de una propuesta «muy interesante», que, explica, se está debatiendo en los talleres tras conocer los modelos de Vitoria o Madrid donde ya son posibles. A principios de mes se realizó una jornada de intercambio de experiencias con representantes de estas dos ciudades y la de Barcelona para conocer cómo se llevan allí a cabo los procesos de participación. Como detalla Peris, en la ciudad vasca ya llevan más de 20 años impulsado procesos de participación ciudadana, siendo «un referente en Europa», y de ellas se tomaron varias ideas para los talleres. En Vitoria, los vecinos y vecinas pueden impulsar consultas populares tras recoger un 10 por ciento de las firmas de los empadronados en la ciudad, una barrera que en Madrid el ayuntamiento de Manuela Carmena ha reducido al uno por ciento y que tendrá su primera experiencia en febrero.

Peris señala que habría que debatir «cuál sería el umbral para Valencia» para que los vecinos pudieran impulsar consultas. El concejal explica que también se ha abordado en los talleres la revisión de las Juntas Municipales, ya que «cubren espacios muy amplios y heterogéneos» y pone como ejemplo el de Russafa, que aborda desde Eixample hasta Pinedo, lo que supone que los participantes en las mismas tengan en muchas ocasiones realidades muy diferentes. «Deben ser espacios de diálogo en las que los participantes compartan una misma problemática», según apunta el concejal, quien sentencia que hay que ir hacia «un modelo de descentralización», repensando «los ámbitos territoriales de las Juntas».

Falta de costumbre

Asimismo, el diagnóstico realizado hasta el momento apunta a que hay una «falta de formación y educación en la cultura de la participación», que según Jordi Peris «hay que fomentar», para lo que habrá que «fortalecer el tejido asociativo, también dedicando recursos». «La razón fundamental de estos talleres es que el modelo no lo diseñe el gobierno municipal de forma unilateral, sino de forma conjunta con las asociaciones», señala Jordi Peris, quien apunta a que «hay que buscar el máximo consenso político, ya que se trata de un asunto muy transversal, profundizando en formas más democráticas de gestionar las ciudad».

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