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Un Todos los Santos casi de toda la vida

El operativo está muy cerca de la normalidad, pero con desinfección y control de aforo

Visitantes ayer en el Cementerio del Cabanyal. | M. D.

Los cementerios de València registraron ayer, viernes, su primera gran subida de asistencia, después del goteo que se ha contemplado desde el pasado sábado. A pesar de que el operativo está habilitado con tiempo, la llegada del fin de semana augura el lleno en los camposantos en los próximos días. Pero, dada la distribución de la semana, con la esperanza de que la existencia de un sábado y un domingo previo al día de Todos los Santos permita espaciar las visitas y que no se llegue a una concentración excesiva, no sólo por la cuestión sanitaria, sino por la operativa y de tráfico de acceso.

Una importante cantidad de personas decidió hacer los deberes ayer. Y eso tiene como principal medidor los aparcamientos. El del Cementerio General estuvo ya acercándose a completar el aforo de las plazas oficiales junto al bulevar sur, y la explanada habilitada frente al crematorio ya estaba repleta. Todos ellos pudieron cumplir con la visita a los seres queridos y evitaron la amenaza de lluvia que hay, a contraestilo de lo habitual -Todos los Santos suele ser un día soleado- durante los tres próximos días.

Flores, regaliz y mosquito tigre

También han llegado ya los vendedores ambulantes de flores, que permanecerán hasta el lunes y una campaña informativa sobre buenas prácticas en las labores de limpieza de lápidas para prevenir la proliferación del mosquito tigre.

La imagen de los cementerios es más cercana a la realidad cotidiana, aunque se mantienen medidas como los dosificadores de gel hidroalcohólico. Ya no hay un control férreo ni una separación de las secciones en compartimentos estancos. «No será una celebración de Todos los Santos totalmente normalizada pero se acercará mucho más a cualquier 1 de noviembre que la del año pasado», decía ayer el concejal delegado, Alejandro Ramon, quien, sin embargo, ha recomendado, a todos los efectos, «escalonar las visitas» aprovechando el sábado y el domingo. Además, se producirá una desinfección diaria de escaleras -que estos días pasan de mano en mano para acceder a las tramas más altas-, fuentes, bancos y baños o la instalación de contadores de aforo para poder controlar la cantidad de visitas. Los visitantes disponen de un horario ampliado hasta las seis de la tarde y los autobuses lanzadera se pondrán en marcha mañana, domingo.

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