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02 de julio de 2014
02.07.2014
Entrevista

Alaska: "Podemos será una opción, pero no para mí"

"Yo al comunismo no quiero ni verlo", dice la cantante en una entrevista en la que también habla sobre Felipe VI

02.07.2014 | 18:00
La cantante Alaska durante uno de sus conciertos

Fangoria son Alaska y Nacho Canut, un dúo al que nunca le han faltado admiradores. Su nuevo trabajo, Cuatricromía, lanzado a comienzos del pasado año, alcanzó rápidamente el Disco de Oro (20.000 copias). Antes de iniciar la gira veraniega de conciertos, Alaska nos habla sobre música, política, toros, el nuevo rey e incluso el tanga de Mariló Montero.

¿Vender 20.000 discos, tal y cómo está el patio, podría considerarse un milagro?
Es extraño. Nosotros somos clase media de la música. Antes había mucha gente en ese mismo nivel. Gente que alcanzaba el Disco de Oro, como Gabinete, Loquillo...Ahora hay unos pocos que venden muchísimo, y todos los demás que venden poquísimo. Y luego muy poquita gente, casi nadie, vende esta fantástica cifra que te permite seguir. Han cambiado mucho las cosas. También pasa que nosotros vendemos muy poco en digital. Vendemos más discos físicos. Supongo porque seguimos cuidando las portadas y el que se compra el disco lo hace con ganas de tener un objeto bonito.

¿Por qué se ha perdido el encanto de las portadas, las contraportadas, las letras en el interior o de la información sobre dónde se graban las canciones que hacían de los discos pequeños tesoros?
Desde la aparición del cedé, algunos discos ya no tenían nada de eso. Hay muchísimos artistas que no cuidan estas cosas. Se hacen una foto cualquiera para la portada, no ponen las letras... En fin, también creo que la industria come de su propia medicina.

¿Se prepara Alaska mental y físicamente para los maratones del verano?
Mentalmente, nada. Porque actuar es lo más divertido y lo más relajado del mundo. Yo prefiero estar de conciertos. En cambio, si estoy en Madrid, pues estoy atendiendo entrevistas, terminando artículos, pensando que tengo que comprar esto o lo otro. Pero cuando me voy de concierto, me voy y punto. No hago nada más. Así que mentalmente no necesito nada. Pero físicamente sí. Necesito estar bien y la voz necesita estar bien.

Bueno, ahí están los Rolling Stones, con setenta años y dándolo todo.
Ellos son un ejemplo muy bueno para explicar una cosa. Estos señores son millonarios. Multimillonarios desde hace muchos años. Por supuesto que ganarán muchísimo dinero con su gira, pero no lo necesitan, ni para vivir, ni para comer, ni para tener diez castillos más. Con la fortuna que tienen, podrían perfectamente no dar conciertos. Y ahí se ve que hay gente que lo hace porque le gusta. Y lo hacen siendo millonarios o teniendo que invertir ellos el dinero o en cualquier condición.

¿En su caso es porque lo necesita?
No. Creo que Nacho [Canut] y yo somos el ejemplo contrario. Nosotros vivimos de otras cosas. Y en momentos en los que Fangoria no ha sido Disco de Oro trabajábamos en otras cosas: de discjockeys, escribiendo, llevando un club... Y todo eso para poder seguir grabando discos y dando conciertos.

¿Y no le parece un fastidio no poder vivir exclusivamente de su música?
Nadie puede vivir exclusivamente de su música, menos, no sé, dos docenas de personas en el mundo y una docena en España. Seamos realistas: esto es una afición. Y a veces puedes vivir de ella y a veces no.

En sus comienzos, muchos no entendían ni su estética ni su actitud ante la vida. ¿Cree que esa mirada casi violenta de los españoles hacia lo diferente ha evolucionado con los años?
No. No ha variado nada. Lo que pasa es que en general hay probablemente más educación y más cultura. Pero no ha cambiado nada. Y no tienes más que ver las redes sociales. Si una travesti pone una foto en su Facebook, los treinta siguientes comentarios son bujarrón. No hemos cambiado nada. La gente que se sigue vistiendo diferente y tiene un discurso distinto al dominante sigue pasando por lo mismo que pasamos nosotros.

Cambiemos de tercio... ¿Qué le parece el nuevo Rey de España?
A mí me gusta. Y me gusta mucho la nueva Reina.

¿No fue invitada a la proclamación, verdad?
No.

¿Y no le cabrea que hubiera más toreros que cantantes y actores?
Ya sabéis lo que opino de eso que se llama la fiesta nacional. Algo que a mí no me parece ni cultura ni nada parecido. Tampoco me consta que los reyes sean unos grandes aficionados a la fiesta. Me temo que eso habrá que verlo. La reina anterior, cuando era princesa en los años 70, iba a los toros. Pero en cuanto adquirió un poco de poder se manifestó como lo que es: una antitaurina vegetariana. Y nunca más volvió a los toros. Así que dependerá de la personalidad de cada uno.

Lo que trajo cola en la proclamación fue el tanga de Mariló Montero. ¿No cree que con estampas de este tipo no se ofrece ninguna imagen de modernidad?
Pues ninguna. Y además, como bien ha dicho Mariló, si no podía ir más de monja vestida. Lo que pasa es que ella es una señora imponente y en persona es un espectáculo. Está buenísima. Es normal que la miraran. Y quizá no la miraban por cómo iba vestida sino porque es un pedazo de señora.

¿Cree que acabará el bipartidismo político en las próximas elecciones?
Con mi voto voy a por ello. Espero que sirva para algo.

¿Y qué le parece la de palos que está recibiendo Podemos?
Podemos será una opción, aunque no para mí: yo al comunismo no quiero ni verlo. Yo vengo de Warhol y el Estudio 54 y creo que hay otras opciones. Y más en el siglo XXI.

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