23 de julio de 2016
23.07.2016

Turnos para entrar en las cuevas marinas

Las calas de la Marina Alta ya sufren colapso de coches en un verano de «boom» del turismo náutico y de presión sobre enclaves sensibles como las grutas litorales

23.07.2016 | 04:15
Turnos para entrar en las cuevas marinas

No es lo mismo el turismo de aventura que el turismo a la aventura. Este último es el que triunfa este verano en el litoral de la Marina Alta, sobre todo en las calas y tramos más abruptos. El colapso de coches es un hecho en les Rotes, en Dénia, y en las calas del Portitxol (la Barraca) y Ambolo, en Xàbia. En esta última, el pasado fin de semana los vehículos llenaban toda la calle que baja a una playa clausurada desde 2006. Que esté cerrada por desprendimientos todavía atrae a más bañistas. Es un caso digno de estudio. El atasco también existe en el mar. Xàbia ha balizado por primera vez sus cuevas marinas del Llop Marí y dels Òrguens. Y menos mal. En la línea de boyas, se quedan las motos acuáticas y las lanchas. Los kayaks sí pueden entrar. Da la impresión de que hay que pedir turno para entrar a nado o a remo en estos enclaves tan sensibles. Mientras, otra cueva, la Tallada, ya se llenó el pasado fin de semana hasta los topes de bañistas y senderistas. Los kayaks se apilaban dentro. Alguna empresa de turismo activo con más sensibilidad pide a sus clientes que dejen las piraguas fuera, en el espolón de piedra.

El éxito de las calas y del turismo náutico ya obliga a tomar medidas. La presión turística es enorme. Algunas asociaciones proteccionistas abogan por importar el modelo de Menorca y liberar el litoral de coches y restringir el acceso para evitar desmanes.

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