Cuervos y víboras

04.09.2013 | 05:30

Pedro de Silva

Se utiliza de forma poca considerada el nombre de algunos animales al vincularlos a actitudes humanas reprobables. Es práctica alevosa, al tratarse de criaturas indefensas, y especialmente odiosa en gentes cultivadas. El cardenal Bertone, sin duda un hombre culto e inteligente, ha echado la culpa de su defenestración a las acusaciones de «cuervos y víboras». Me parece injusto ya en el caso de las víboras, que solo muerden en defensa propia, pero los cuervos no hacen daño alguno, y en lugar de cebarse en las cosechas, como otras aves, ayudan a eliminar la carroña evitando infecciones. Por otra parte son animales inteligentes en extremo (aprenden a hablar), y para colmo muy de orden en cosa de moral y buenas costumbres, pues son monógamos y con pareja de por vida. Por tanto si Bertone se considera atacado por los cuervos, animales tan listos y decentes, es que algo malo habrá hecho.

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