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Adiós bronceado, hola infidelidades

El principal motivo que esgrimen quienes deciden buscar una relación fuera de las fronteras de su matrimonio es la convivencia estival

Adiós bronceado, hola infidelidades

Adiós bronceado, hola infidelidades

Se acabó. El bronceado se esfuma como desaparecieron los hielos de aquel delicioso mojito en aquella paradisíaca cala mediterránea. La mente ya está pensando en la ristra de correos que te espera a la vuelta al 'tajo', y de las horas de sol y playa solo quedan los gritos de los niños, que no quieren volver a empezar las clases.

Septiembre es el mes con más divorcios del año pero también el momento en el que más infidelidades se consuman. Visto el panorama, no parece tan extraño. Sobrevivir en pareja a la canícula estival es, cada vez más, un milagro.

Las rupturas sentimentales se disparan al terminar las vacaciones. Los datos del Consejo General del Poder Judicial revelan que tres de cada diez divorcios se producen al término del verano. El pasado año, en la Comunitat Valencia se presentaron13.832 demandas.

De hecho, los valencianos son los que más piden el divorcio de todo el país.Pero no solo eso, un estudio del Istituto di Evoluzione Sessuale de Milán revela que el verano provoca un aumento de las traiciones.

El principal motivo que esgrimen quienes deciden buscar el placer fuera de las fronteras de su relación es la convivencia estival.

El apartamento en primera línea de playa que parecía un plan perfecto para verano se convierte en un Gran Hermano sin expulsiones en el que parejas y matrimonios con hijos conviven durante 24 horas de forma ininterrumpida. «Una bomba», asegura la piscóloga y sexóloga valenciana Beatriz Hernández, colaboradora de Saciasex.

«La convivencia no implica conflicto, pero al estar más tiempo juntos, aumentan las posibilidades de tener algún roce», explica Hernández.

Además, esta terapeuta de parejas señala otro factor destacable que genera fricciones entre las parejas: la idealización del periodo vacacional. «Estamos todo el año deseando que llegue el verano. Lo relacionamos a tiempo de descanso y libertad, pero también queremos que sea intenso y emocionante».

La idealización hollywoodiense del verano puede generar una gran «frustración» personal «que siempre se refleja en la pareja». Especialmente, en aquellas que tienen hijos. «Para algunos matrimonios es muy complicado tener relaciones sexuales cuando se van de vacaciones con sus hijos», afirma Hernández, en cuya agenda señala el aumento de citas para las próximas semanas. «Si encima de que no tienes tu verano ideal, discutes, tienes a los niños por medio y empiezas a pensar en la vuelta al trabajo, acabas estallando por el fiasco».

.Las apps echan fuego

En España, la primera agencia para mantener contactos extramaritales conocida fue Ashley Madison, que aterrizó en el país dispuesta a generar polémica.

En la televisión, su anuncio rezaba «La vida es demasiado corta. Ten una aventura», y algunas cadenas optaron por cancelarlo. En Madrid, desplegaron una lona gigante en la que aparecía el rey emérito cuando el país todavía no había oído hablar de Corinna zu Sayn-Wittgenstein.

Madison es el referente en el sector de las traiciones pero sobre ella cae el peso de una filtración con millones de datos de usuarios que quedaron expuestos al mundo, y el hecho de que se detectasen perfiles falsos de mujeres.

Gleeden nació en Francia hace 10 años centrada en un nicho de mercado descuidado por Madison, el de las mujeres infieles. En la Comunitat Valenciana, 80.000 personas están registradas en esta agencia que se presenta como «una plataforma pensada por y para mujeres infieles».

Septiembre es, junto a enero, y concincidiendo con el periodo posvacacional del verano y la Navidad, el mes en el que las 'apps' para infieles registran mayor actividad, según confirma a este diario Silvia Rubies, directora de comunicación en España y latinoamérica de Gleeden.

Según un estudio de mercado de Global Web Index realizado en 2015 y cuyos datos dan como válidos en el sector, al menos el 30 % de las personas que tiene un perfil en Tinder (una red social para encontrar amistades o pareja para solteros) está casada.

La comunicación es básica

«La convivencia, los niños, el calor... son una olla a presión», apostilla Rubies, al mismo tiempo que lanza al aire una idea que puede caer como una jarra de agua helada sobre los ideales más tradicionales: «Si la infidelidad ha existido, existe y existirá, quizá la sociedad no está hecha para ser monógama».

Pero, ¿qué es la infidelidad?. «Cada pareja tiene que definir el concepto», asegura Hernández. «Considerar que los límites no hace falta establecerlos, que son evidentes, es un error», insiste. «La comunicación, con cariño, asertividad y amor es muy importante, sobre todo si hablamos de la fidelidad que, en general, es la base de las relaciones actuales».

Independientes y de clase media

Tras las filtraciones de Ashley Madison, la privacidad se ha convertido en el caballo de batalla de las principales agencias. La irrupción del feminismo también obliga a estas empresas a tomar medidas de control «contra casos de acoso a mujeres que se analizan a través de un rastreo de términos» (la empresa no lee ni guarda las conversaciones entre usuarios), pero también «contra la prostitución», confirma Rubies.

Los datos internos que manejan las agencias indican que las mujeres españolas son las menos infieles del viejo continente. Las que se decantan por la traición y utilizan Gleeden tienen entre 37 y 45 años, pertenecen a una clase media y tienen formación.

En el arte de la mentira «no hay género ni orientación», puntualiza Hernández para acallar algunos falsos mitos sobre el adulterio.

El negocio del sexo

Al calor de quienes buscan un romance furtivo, el negocio de la infidelidad se ha incrementado en los últimos años y se han adaptado al formato multipantalla.

Aplicaciones móviles reconvertidas en agencias que ofrecen una traición en un solo «click», hoteles donde la discreción es la máxima... El olfato empresarial desecha cualquier tabú sobre el adulterio y abraza un producto altamente lucrativo. Sin embargo, el impacto económico resulta imposible de calcular, pero es sencillo imaginar la rentabilidad.

Como ejemplo, los servicios de pago de Gleeden empiezan en 15 euros y ascienden hasta los 500 de un paquete exclusivo. Los anuncianes están al día, los estudios revelan que los usuarios de Tinder se encuentran por encima de la media en la tendencia a comprar productos anunciados en la aplicación.

En la cadena alimenticia de este negocio, a la cabeza están las agencias y en la cola los investigadores privados. Todos hacen su agosto con el temido efecto septiembre.

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