La entrada en vigor el pasado jueves por la noche del cierre de bares y restaurantes en Cataluña durante dos semanas ha llenado este fin de semana las terrazas del Baix Maestrat. En concreto, los efectos de esta restricción se han notado en Vinaròs, Peñíscola y Benicarló.

La capital de comarca, primera ciudad al norte de la Comunitat Valenciana, ha acogido este fin de semana a numerosos catalanes que han visitado Vinaròs para tomarse un café, almorzar, comer, cenar o, simplemente, dar un paseo. El sábado por la tarde, el paseo marítimo estaba repleto de gente paseando y resultaba difícil encontrar una mesa libre.

Muchos llegaron procedentes de enclaves cercanos, como Alcanar, Ulldecona, La Sénia o Sant Carles de la Rápita. También llegaron de más lejos, como confirmó Juan José, el propietario de un negocio de la fachada marítima: «Hablé no solo con catalanes de municipios vecinos, también había de lugares como Vilanova i la Geltrú. Una pareja de allí vino aquí a celebrar la comida de su aniversario de bodas y también vino gente desde Barcelona y Tarragona».

Uno de los orígenes más destacados es les Cases d’Alcanar, a tan solo 12 kilómetros de Vinaròs. Fueron numerosas las personas que cogieron el coche aunque fuera solo para hacerse un café.

Es el caso de Eva M., quien explica: «El sábado trabajaba y tengo la costumbre de tomar un café con leche antes en un bar. Como estaban cerrados, opté por despertarme antes e ir a tomarlo a Vinaròs y volver».

Carme también fue ayer a comer con su pareja a un restaurante vinarocense: «Si puedo ir a trabajar, también tengo derecho a salir un poco», y añadió que «quizá el próximo fin de semana repita». Como ella, han sido muchos los catalanes del Montsià y Terres de l’Ebre que eligieron Vinaròs como destino.

Lleno también en Peñíscola y Benicarló

En Peñíscola y Benicarló también se registró un incremento notable de visitantes catalanes. Francisco Ribera, director de Gran Hotel Peñíscola y presidente de Agretur (Agrupación de Empresarios Turísticos) comentó: «El viernes hablé con restauradores y me confirmaron el aumento de reservas de gente de Cataluña, sobre todo desde la provincia de Tarragona; también hubo algunos que venían a pasar el día aprovechando que tanto aquí como en Benicarló se celebran jornadas gastronómicas marineras». «A nosotros -añadió Ribera- muchos representantes comerciales de proveedores catalanes nos han llamado para interesarse por dónde poder comer entre semana».

Por su parte, Iván Alemán, presidente de Restauració Benicarló, aseguró que «se ha percibido más afluencia de catalanes, pero tampoco en exceso (con respecto a Peñíscola y Vinaròs)», y aprovechó para mostrar su solidaridad con los hosteleros «de la otra parte del Sénia». «No se entiende que cierren bares y restaurantes y la gente no esté confinada, no sé si es un arma de doble filo», afirmó a este diario.

«Dos chicas de Alcanar se agobiaron y vinieron aquí»

Los hermanos Vicent y Hugo González Simó regentan el restaurante Puerto Mar de Peñíscola y han constatado que, este fin de semana, ha habido una mayor afluencia de clientes catalanes: «El viernes fue el día que más se notó y la mayoría procedían de localidades cercanas como Alcanar. Dos chicas nos comentaron que no habían hecho planes previos de desplazarse a Peñíscola, pero que al salir a cenar por su localidad y ver los bares cerrados se agobiaron y decidieron venir». m.j.s peñíscola