Desde que comenzó el estado de Alarma el 16 de marzo, algo más de 9.000 bares y restaurantes han cerrado en la C. Valenciana. Es el 30 % de los 33.000 locales hosteleros que existen, una cifra dramática que se ha triplicado en los últimos dos meses: «En junio contabilizamos el cierre de un 10 % de nuestras empresas, pero ahora ya estamos en el 30 %, no quiero imaginar la cifra en diciembre», señaló ayer Manuel Espinar, presidente de la Confederación Empresarial de Hostelería y Turismo de la Comunitat Valenciana (Conhostur). Denuncian que además de limitar su actividad - en el caso del ocio nocturno, anulada -, el sector fue excluido de la última negociación en la prórroga de los ERTE y no hay en el horizonte «ninguna ayuda directa», dice Espinar.

Los hosteleros están hartos de ser el centro de todas las restricciones. Las últimas se dictaron el pasado viernes, cuando la Conselleria de Sanidad reforzó la distancia de seguridad de 1,5 metros en barra y prohibió la reunión de más de 4 personas en esta zona de los locales. «Es anecdótico en comparación con todo lo demás», señala Espinar.

En concreto, la limitación horaria es la restricción más dolorosa. Desde Conhostur no se entiende que a las 12 de la noche se tenga que dejar de servir a y cerrar la persiana a la 1 en punto de la madrugada. «Es de locos», resume Espinar, y explica que se ha tratado de convencer a los clientes de cenar antes, «pero esto es España, no se puede cambiar las costumbres».

Así que, además del límite de horario, han respetado las distancias de seguridad entre clientes -antes, entre mesas-, el aforo reducido, el servicio en mesa y la desinfección continua de los espacios. «Tenemos los protocolos de seguridad más estrictos de Europa», asegura Espinar, y sin embargo «estamos en el punto de mira, todos los ataques van hacia nosotros», lamenta.

Según explica, la pasada semana se hizo llegar a la Conselleria de Sanidad que dirige Ana Barceló una batería de medidas para la reapertura del sector. Se envió antes de conocer las intenciones de Salud Pública de mantener durante 21 días más el cierre del ocio nocturno y las limitaciones a la hostelería. En el documento pedían abrir los locales con las mismas medidas que se exigen hoy: distancia entre clientes, pistas de baile bloqueadas, horario de cierre a la 1:30 (media hora más que ahora) y control de acceso y salida de cualquier cliente a través de una aplicación que registrara la identidad de todos. Como novedad, se comprometían a contratar a un «controlador de sala» que se encargara de hacer cumplir las normas de higiene, uso de mascarilla y prohibición de bailar.

Sin embargo, la propuesta no obtuvo una contestación formal. Es otro de los reproches que tanto Conhostur como la Federación de Ocio, Turismo y Juego de la C. Valenciana (Fotur), mantienen hacia la Administración valenciana. «La interlocución es nula», critica Víctor Pérez, presidente de Fotur, lo que genera una incertidumbre insostenible para seguir adelante con cualquier empresa. Necesitan un plan de viabilidad y de reestructuración económica de esta industria. La falta de ingresos ya repercute sobre el mantenimiento de estos negocios. Fotur no ha contabilizado todavía cuántos pubs y discotecas van a echar el cierre. Sin embargo, las pérdidas económicas las estiman en 53,9 millones.

«El ocio nocturno es el 2 % del PIB valenciano», señala Pérez, quien recuerda que hay 700.000 familias que dependen de este sector. Son 120 discotecas, 189 salones de eventos, 48 empresas de espectáculos (eventos y orquestas) y 47 festivales. «El rescate debería estar aquí ya», critica el presidente de Fotur.

Imposible devolver los préstamos

Pérez también advierte que los préstamos ICO que facilitó el Gobierno para capear el temporal tienen que devolverse en marzo. «¿Cómo? Si no estamos trabajando ni facturando», lamenta. Además, Fotur critica que la cultura «sí sea segura» mientras que el ocio, donde se reúne la misma gente, no. «Supongo que el virus ve la cultura y no entra en cines y teatros», ironiza. «Nos han quitado el derecho a trabajar», lamenta, y subraya que eso no ha impedido que los casos de covid-19 se incrementen. Aunque reconocen que la C. Valenciana ofrece buenos datos, dicen que la mayoría de los brotes se producen en el entorno social y podrían evitarse si la oferta de ocio nocturno estuviera abierta.

Unificar criterios y test masivos para que los corredores de turismo sean estables

El sector hotelero y las agencias de viaje acogen con los brazos abiertos el anuncio de Ximo Puig de activar corredores seguros de turismo entre la C. Valenciana y los países europeos. Coinciden en que es una esperanza para el sector turístico, pero hay varios cabos sueltos que se deberían atar para evitar daños colaterales. El primero de ellos lo apunta Toni Mayor, presidente de la patronal hostelera Hosbec, quien pide que se implemente un plan masivo de test rápidos en aeropuertos de origen. La prueba se realizaría antes de embarcar hacia València y otra de vuelta al país de origen. Si da positivo, no se embarca en el avión y si el positivo se detecta en la C. Valenciana, el turista podría pasar la cuarentena en un hotel medicalizado. «Esto va para más de un año y va a ser un sube y baja de casos positivos. Es una tormenta que hay que pasar, no podemos quedarnos en casa», sostiene Mayor.

También coinciden en que será el estado de la sanidad de cada país el que decidirá qué corredor seguro se abrirá. La prioridad serían los mercados de Reino Unido, Bélgica y Holanda, pero en estos momentos la incidencia del virus es muy elevada. Así que, según Mayor, habría que valorar otros como el sur de Italia, Grecia y Noruega siempre que den el visto bueno a los datos que ofrece la C. Valenciana.

Como Mayor, la vicepresidenta de Ectaa (Asociación Europea de Agencias de Viajes y Tour Operadores), Eva Blasco, también tiene otra de las claves para que los corredores tengan cierta garantía de mantenerse en el tiempo: unificar criterios sanitarios. De lo contrario, la predisposición política de cada país decidirá si se pueden o no usar esos corredores. Blasco recordó lo sucedido en Reino Unido este verano: permitió viajar a España pero decidió cerrar sus fronteras e implantar cuarentenas obligatorias sin casi previsión, lo que disuadió a los turistas de salir de la isla británica.

«Esos vaivenes hay que evitarlos. Reino Unido rompió su compromiso y hay una total descoordinación entre los países europeos. A los touroperadores les da miedo vender viajes porque no saben si los estados implantarán cuarentenas a la vuelta, lo que desanima al turista a salir de su país», señala. Por eso, pide «solidaridad europea, criterios comunes y anunciar el cierre de fronteras con 72 horas de antelación como mínimo».

Miguel Jiménez, presidente de la Asociación Empresarial Valenciana de Agencias de Viaje (Aevav), apuntó que el pacto entre la Generalitat y el Ministerio de Turismo será un balón de oxígeno para el sector. En estos momentos las agencias están entre el 3 y el 5 % de su actividad habitual. Según Jiménez, algunas rozan el 15 % al dedicarse a viajes empresariales. Por eso, es «primordial» abrir estas vías seguras para viajar, ya que el turismo lo daban por perdido hasta la campaña de Semana Santa.