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Vicente Guillem

"Están llegando los tumores en estado más avanzado que otros años"

Vicente Guillem, jefe de Oncología de la Fundación IVO, alerta del negativo impacto de la pandemia en la detección precoz en cáncer

El oncólogo Vicente Guillem.

El oncólogo Vicente Guillem.

¿Cómo ha afectado a la Oncología el bloqueo del sistema sanitario por la pandemia?

Está afectando a todos los niveles, empezando por el diagnóstico precoz porque durante el confinamiento se pararon los cribados de mama o de cáncer de colon. Afectó también a los laboratorios, a los servicios de diagnóstico por imagen, donde se dieron retrasos, a quirófano donde se hizo lo urgente pero hubo demoras importantes porque estaban ocupados y además las UCI estaban llenas. De hecho, nosotros en el IVO mantuvimos cirugías e hicimos de otros hospitales como desahogo para el sistema público. Y afectó también a la atención a paliativos y en domicilio y, por supuesto, también a la investigación. En mayor o menor proporción, nos ha tocado en todos los ámbitos, quizá en el que menos en los tratamientos de quimioterapia que se han mantenido pero también con modificaciones para preservar al paciente y a los sanitarios del contagio.

Las mamografías para detectar tumores de mama de forma precoz se dejaron de hacer más de dos meses, así como otros cribados. ¿Preocupa el efecto a largo plazo?

Nos preocupa y mucho. No es solo que se cierren los programas un par de meses o tres. Eso podría tener una implicación, no demasiada pero la tiene. El problema es que esto ha ido unido a que en los hospitales se ralentizó todo y a la gente le hemos metido el miedo a ir al hospital. Todo junto ha tenido un impacto: ya estamos viendo tumores avanzados como hace tiempo que no veíamos y no es casualidad. Es ese paciente que ya tenía síntomas en octubre y lo fue dejando y en marzo ya no pudo ir y ha venido en julio. Están llegando los tumores en estadíos más avanzados que el año pasado y esto es una realidad.

Hay estudios que ya están cuantificando en muertes estos retrasos en la atención precoz.

En España estamos viendo dos datos: en todos los servicios de oncología médica entre febrero y mayo vimos menos pacientes oncológicos. No es que hubiera menos, a estos los estamos empezando a ver ahora y en estadíos más avanzados. No hay estudios hechos en España sobre mortalidad pero sí en Inglaterra donde han deducido que la mortalidad en cáncer va a aumentar entre un 20 y un 30 % el próximo año. Es algo tremendamente grave, incluso si fuera un 10 % será una barbaridad. No me atrevo, sin embargo, a dar una cifra.

¿Se va a notar más en unos tipos de cáncer que otros?

Naturalmente, porque se ha alterado el diagnóstico precoz a través de los programas que están establecidos, como el de mama, cérvix y colon pero también la detección precoz que se hace en las consultas de hospitales y centros de salud. En los programas de cribado hablamos de tres tumores de crecimiento lento en los que tenemos más tiempo entre comillas para diagnosticar, pero si en este tiempo en el ambulatorio no me cogen ni el teléfono y los médicos no me han podido ni atender por la avalancha de trabajo y van pasando días y meses... Se va a notar en los tumores más rápidos, sobre todo por esta segunda situación, que ha sido muy dura. Si hubiéramos estado tan preparados como decíamos en este país, se hubiera respondido de otra manera.

¿Cuánto tiempo estaremos pagando en cáncer el peaje de la epidemia?

Es difícil saberlo pero vamos a estar tiempo. Aunque lleguen las vacunas, las oleadas van a seguir afectando al manejo del paciente oncológico en los próximos meses. En cuanto a las cifras de supervivencia, esto lo va a retrasar todo. La mortalidad estaba disminuyendo todos los años a un ritmo de 1 % anual. Esperemos que nos la carguemos poco.

El dinero que había para investigación también se ha volcado en la vacuna. ¿Qué ha pasado con los proyectos en cáncer?

La investigación ha sufrido muy mucho por la pandemia. La investigación básica y traslacional, la que funciona con fondos públicos, se ha resentido mucho. En un momento dado se llegaron a cerrar los laboratorios de investigación en toda España. Y si el presupuesto público de investigación ya era poco, encima se ha desviado. En 2018 la inversión era de 280 euros por año y habitante y eso era un 5 % menos que en 2007, en la primera crisis. En Alemania invierten casi 1.500 euros y en Francia, 750. Y los países europeos han aumentado fondos, un 25 % de media en Europa, Alemania en concreto un 40 % mientras nosotros hemos recortado.

¿Se han parado ensayos clínicos en cáncer?

En los ensayos clínicos ha habido una alteración importante por varios motivos, primero que en España el 72 % los hace la industria farmacéutica porque se promociona poco el dinero público. En Francia, por ejemplo, dieron en 2018 110 millones de euros para desarrollar ensayos clínicos independientes, pero España dio 270.000 euros. Es un dato sangrante. Además, los ensayos clínicos se han resentido en parte por un tema lógico, en la pandemia la seguridad del paciente era prioritaria y se detuvo la inclusión de pacientes. Parar no se han parado, pero se han ralentizado. No sé cuántos habrán sido pero si ha habido centros cerrados, disminución de la masa críticas de investigadores, de inclusión de pacientes, y también de número de nuevos proyectos de financiación, todo va a afectar y va a suponer un retraso en todo.

¿No ha salido nada positivo de la covid-19?

Yo soy optimista por naturaleza y sí se me ocurren cosas positivas como el avance en telemedicina. Le podemos poner reparos, que los tiene, pero es importante en Oncología. Nos ha ayudado para atender a pacientes que no es necesario verlos presencialmente si es solo para decirles que sus pruebas son normales. Y también en formación médica continuada a profesionales. Y, lo más importante, el incremento de recursos en covid, lo rápido que se están haciendo los ensayos clínicos para vacunas, todo esto se va a aprovechar ahora, por las administraciones y por la industria farmacéutica para promover procesos de investigación tremendamente rápidos, lo que facilitará que los medicamentos puedan llegar al mercado antes.

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