La Policía Nacional intervino ayer de madrugada en el colegio mayor Galileo Galilei de València tras ser alertada por la presencia de grupos de jóvenes en las zonas comunes del edificio después de la medianoche. Con el precedente de la fiesta ilegal celebrada en septiembre en la azotea de la residencia, que desembocó en el contagio por coronavirus de 145 personas, la identificación de más de 200 y la apertura de un expediente, los agentes acudieron al Galileo ante la posibilidad de que se tratase de otra celebración que diese origen a un nuevo foco masivo de covid 19.

Finalmente, y según fuentes oficiales, la Policía comprobó que los residentes acababan de llegar al colegio mayor y que se habían concentrado en el vestíbulo formando pequeños grupos «para despedirse». Los agentes, cuya presencia había sido requerida por los vigilantes de seguridad del centro, disolvieron las reuniones y obligaron a los estudiantes (la fuentes consultadas no especifican el número) a volver a sus habitaciones. La Policía no propuso ninguna sanción por haber infringido la normativa sanitaria.

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, anunció ayer que la Conselleria de Justicia investiga los hechos y advirtió de que se tomarán medidas «contundentes e inmediatas». «En la última semana hemos tenido un crecimiento constante de contagios de más de 2.000 personas al día -añadió-. La irresponsabilidad de unos cuantos no puede manchar la gran responsabilidad de la mayoría de la sociedad valenciana». Del mismo modo, el ministro de Transportes, José Luis Ábalos pidió «no poner el énfasis en la sanción, sino apelar a la responsabilidad».

Por su parte, la Conselleria de Sanidad explicó que no se tomarán medidas extraordinarias de tipo sanitario mientras no se tenga noticia de que alguno de los jóvenes que se encontraban el sábado de madrugada en el colegio presente síntomas compatibles con el coronavirus.

El alcalde de València, Joan Ribó, tachó de «grave» lo sucedido e instó a los estudiantes del centro a hacer una «reflexión» porque «en pocos días irán a sus casas por Navidad» y pueden constituir un «foco de contagio importante para sus familias».

Vídeo de la fiesta ibicenca donde se produjeron los primeros contagios del brote de la residencia Galileo Galilei LMV

Fueron fuentes municipales las que informaron por la mañana de que decenas de residentes habían «ocupado» las zonas interiores del Galileo Galilei para celebrar una «fiesta no autorizada». Añadieron que los agentes acudieron tras recibir a las 0.45 horas un aviso alertando de una «fiesta sin mantener distancias ni medidas de sanitarias». Las mismas fuentes indicaron que la Policía Nacional informó a la Local de que eran 200 los estudiantes que se encontraban en el interior pero que la situación ya estaba «controlada».

En octubre 214 personas fueron identificadas como participantes en las fiestas ilegales en la azotea del Galileo Galilei celebradas entre el 26 y 27 de septiembre y que fueron el origen del mayor brote de coronavirus en la Comunitat Valenciana, con 145 contagios. Además de los efectos sanitarios, la primera consecuencia del macrobrote fue el confinamiento de sus 706 residentes, la suspensión de las clases de los 25.000 alumnos de la Universitat Politècnica (UPV) y la anulación de las prácticas clínicas de todos los alumnos de Ciencias de la Salud ya que la cuarta parta de positivos del brote eran estudiantes de esas especialidades.

La UPV manifestó ayer su condena por las acciones «absolutamente insolidarias e irresponsables» de estudiantes de este colegio mayor de gestión privada pero ubicado en su campus, y explicó que está a la espera de «conocer más sobre los hechos» para poder saber «el número real de participantes y si existen implicados de la universidad».

«Fueron nuestros vigilantes quienes avisaron a la policía»

La Policía Autonómica concluye en su informe sobre el macrobrote tras la fiesta del «Gali» del pasado septiembre, que «fallaron desde el primer al último responsable» del colegio mayor, que el director y el coordinador del colegio mayor tenían «clara» responsabilidad «por el total descontrol», «inacción» y «falta de medidas», así como el propio centro como empresa. Ayer, la dirección del Galileo Galilei quiso dejar claro que en esta ocasión fue el colegio el primero que reaccionó ante la concentración de jóvenes en el hall del edificio después de medianoche. Fuentes del centro informaron ayer que los responsables de la seguridad de la residencia fueron los que avisaron a la Policía Nacional después de haber pedido a los estudiantes que volvieran a sus habitaciones y que estos no hicieran caso. Según han precisado desde el colegio, la llamada tuvo lugar cuando pasaban unos minutos de la medianoche y los jóvenes acababan de volver de fiesta para celebrar su último fin de semana antes de regresar a sus casas por Navidad. La llegada de los agentes hizo que la fiesta se disolviera.