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Oltra levanta al PSPV en su contra en vísperas del congreso del Bloc

La campaña contra el puerto y la financiación completan la escalada

Mónica Oltra y Manolo Mata, en una imagen de archivo. | G. CABALLERO

Mónica Oltra y Manolo Mata, en una imagen de archivo. | G. CABALLERO

Todo se encamina a que el congreso del Bloc del próximo fin de semana comience con un ambiente de enfrentamiento entre la parte socialista del Consell y la vicepresidenta, Mónica Oltra. Esta no es del Bloc, pero su figura puede estar muy presente en el congreso de refundación de los valencianistas.

En los días previos al cónclave se suceden los choques entre socialistas y Compromís, la coalición que lidera Oltra y donde el Bloc pone la base social. El síndic del PSPV, Manolo Mata, respondió ayer con una virulencia inusual ante los micrófonos. Acusó a la vicepresidenta de «romper unas reglas de juego que hasta ahora han venido funcionando» en el Botànic.

Lo dijo por las declaraciones el día de antes de Oltra en contra de la posición de la Conselleria de Sanidad y a favor de echar atrás el proyecto de una empresa pública de salud para la reversión del departamento de Torrevieja. Oltra lo dijo públicamente tras reunirse en la sede de la vicepresidencia con los sindicatos del ámbito sanitario.

Y Mata afirmó ayer en la sala de prensa de las Corts sobre la actuación de la líder de Compromís: «Se trata de una situación muy grave, de las más graves que ha habido». «Escenificar una posición contraria a la de la consellera de Sanidad» y hacerlo en la vicepresidencia, no en la sede de Compromís, «me parece muy mal», aseveró. Es «un fracaso» de los protocolos con los que el Botànic se ha organizado, dijo.

Lo sucedido el martes con la empresa pública de salud no viene solo además. Los valencianistas han subido el tono en los últimos días sobre la financiación autonómica y el puerto de València.

Ayer mismo, Iniciativa, el partido de Oltra, difundió el resultado de un encuentro telemático la noche anterior, que se resume así: «El ‘simpa’ del gobierno central al pueblo valenciano con la financiación es inconcebible en una democracia avanzada y debe cesar ya». Y el síndic parlamentario de la coalición, Fran Ferri, reclamaba una nueva manifestación en el otoño para reivindicar el dinero justo. El diputado en Madrid, Joan Baldoví, pedía incluso la dimisión de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

Esta escalada de declaraciones (financiación autonómica es el asunto que permite a Compromís una mayor diferenciación de los socios del Botànic al no formar parte del Gobierno de España) se produce en la semana también que la coalición ha iniciado una campaña de publicidad en los autobuses urbanos de València en contra de la ampliación del puerto. Este es un asunto en el que socialistas y los de Oltra mantienen posiciones diferentes en la ciudad.

La frecuencia de desencuentros de estos días es en cierta manera una traslación de la situación de conflicto casi continuo que mantienen unos y otros en el gobierno de València.

El contexto suele decir bastante cuando se agitan las arenas de la política. En este caso, todo sucede a días de un importante congreso del Bloc, de refundación del partido para dar un giro ecosocialista a las esencias nacionalistas. El movimiento se produce no sin resistencia: con una candidatura crítica con la dirección y algunos históricos que denuncian una asimilación hacia las posiciones de Oltra (Iniciativa). En este sentido, una vicepresidenta asediada por los socios puede favorecer un repliegue en su defensa.

Y en medio del panorama se ha cruzado además otro conflicto: el de la empresa pública de vivienda (EVha), que enfrenta a Compromís con Unides Podem por los puestos directivos (Oltra reclama el de contenido social). El PSPV había defendido hasta ahora la posición del partido de la sonrisa, pero tras lo sucedido los últimos días planea respaldar al vicepresidente Rubén Martínez Dalmau. Este prevé un reunión del consejo de dirección de la entidad en las próximas horas para presentar nombres para no una, sino dos subdirecciones: la de María Oliver (bloqueada el martes) y Mario Jordà (frenada hace mes y medio).

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