Feminismos

Tumban la ley que restringe el uso de luz nocturna en la C.Valenciana por falta de perspectiva de género

El Consell Jurídic Consultiu critica que, aunque el informe de impacto de género se ha escrito porque es obligatorio, no aporta ningún dato sobre cómo afectará a las mujeres y se ha hecho como un mero trámite

Un callejón de València mal iluminado.

Un callejón de València mal iluminado. / Levante-EMV

Gonzalo Sánchez

Gonzalo Sánchez

El Consell Jurídic Consultiu ha tumbado la "ley de protección lumínica del medio nocturno" que regula el alumbrado en las calles de la C.Valenciana por falta de perspectiva de género. Conselleria de Agricultura asegura que la ley sigue en pie a grandes rasgos, pero que harán las modificaciones necesarias y la volverán a llevar a pleno.

El organismo critica que el informe de impacto de género, que es obligatorio en todas las leyes, no está trabajado como es debido y que Agricultura lo ha añadido como un mero trámite, sin analizar de verdad el impacto que esta ley puede tener sobre las mujeres ni aportar un solo dato.

Porque la realidad es que la mala iluminación convierte las ciudades en ambientes hostiles para las mujeres. Un ejemplo es el tipo de luz que se proyecta, según expertas en urbanismo con perspectiva de género la luz blanca es mucho mejor que la amarilla porque permite reconocer mejor los rasgos de la persona.

Esos son algunos de los elementos que, según el Consell Jurídic Consultiu (CJC), no se han tenido en cuenta a la hora de preparar esta ley, y su dictamen es de obligado cumplimiento. Agricultura ha aceptado las reivindicaciones y cambiará el texto, aunque como explican se trata más bien de "un matiz", que no cambiará la idea básica de cómo estaba formulada la ley, que saldrá adelante sin más problema.

Imagen del puente de las flores en la ciudad de València, mal iluminado.

Imagen del puente de las flores en la ciudad de València, mal iluminado. / Levante-EMV

En su dictamen, el CJC denuncia que "los informes sobre el impacto de género deberían de ser emitidos por órganos de la administración especializados y competentes en la materia, y no ser unas meras declaraciones rituales, sin aportación de ningún dato ni análisis de la situación sobre la cual incidiría la norma".

También critica que no se han tenido en cuenta elementos como la "planificación con perspectiva de género" para sacar adelante la ley. El CJC explica que la Ley de ordenación del territorio, urbanismo y paisaje ya establece criterios que no se han tenido en cuenta en la ley.

Incide en "garantizar la seguridad con visibilidad desde el exterior, eliminación de rincones no visibles, iluminación adecuada, alarmas, etc. Y también pide proteger a las personas "en los itinerarios nocturnos, fomentando el transporte público y creando trayectos seguros con la iluminación adecuada".

Parque del cauce del río Turia, en la ciudad de València.

Parque del cauce del río Turia, en la ciudad de València. / Levante-EMV

Horarios y prohibiciones nocturnas

La normativa de protección lumínica limitará los usos y horarios de la luz nocturna para proteger la salud y el medio ambiente, además de reducir la factura energética. El texto prohíbe la iluminación de grandes extensiones de playa o de costa, salvo por razones de seguridad, también en los acantilados de interés natural.

El texto busca limitar las fuentes de luz por el daño que proyectan sobre fauna y flora el exceso de esta luz artificial, y se persigue, en palabras de la exconsellera Mireia Mollà, el ahorro y eficiencia en todo el territorio. Por la noche el alumbrado se encenderá solo para garantizar la protección e iluminar caminos, calles, viales y lugares de paso frecuente como equipamientos o aparcamientos.

En usos comerciales, recreativos, industriales o agrícolas se iluminará el tiempo que dure la actividad. Los consistorios podrán poner excepciones por causas justificadas. Al texto se le añade un régimen sancionador con multas desde 200 a 40.000 euros en los casos más graves.

Luz, mantenimiento y actividad

Eva María Álvarez es arquitecta y profesora de la Universitat Politécnica de València (UPV), y junto al profesor Carlos Gómez ha redactado una guía para incorporar la perspectiva de género en las actuaciones urbanas en la C. Valenciana. Explica que la iluminación es un factor que afecta al uso del espacio público por las mujeres; "en realidad si miras las estadísticas las mujeres son asesinadas en sus casas, no en la calle, pero también es cierto que hay que evitar generar una sensación de inseguridad cuando salen fuera que la provocan sobre todo los sitios mal iluminados", explica.

Pero la iluminación, aunque es importante, no lo es todo. También faltan dos requisitos más; que el sitio esté bien mantenido y que haya actividad y más personas transitando. "Por ejemplo, hay sitios muy bien iluminados pero en los cuales no hay nadie y también dan miedo, piensa en el parking de un aeropuerto, por ejemplo, el hecho de que no haya nadie te produce sensación de inseguridad hasta que llegas caminando al edificio", cuenta. "Lo mismo ocurre con las calles, no es lo mismo ver a muchas más personas pasando o en la terraza de un bar a que esté desierta y camines tú sola".

Luego también influye el estado del lugar, "puedes ir a un parque que esté bien iluminado, pero si el estado de las cosas es lamentable o se están cayendo la sensación de inseguridad o de que te puede pasar algo aumenta", asegura. Así que la inseguridad es cuestión de estos tres factores, la iluminación (el más importante), pero también el mantenimiento y la actividad de la gente.

En conclusión, "para superar la violencia estructural, un paso es que las mujeres puedan salir a la calle a cualquier hora, y si la vía pública no les invita a hacerlo porque les resulta hostil, conseguir eso es muy complicado", asegura la experta.