Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El trabajo más dulce

Tartas y Sueños decora y diseña tartas a medida en Ontinyent tratando de paliar, a base de azúcar, la amargura de la crisis que se vive actualmente

El trabajo más dulce

El trabajo más dulce

Tartas y Sueños es un negocio muy dulce. «En él hay metidas muchas ilusiones y muchos sueños que queríamos cumplir», así definen su negocio María Bordera y Esther Enguix, las dos reposteras que más que crear tartas, hacen verdaderas obras de arte en el local que tienen situando en la calle Martínez Valls de Ontinyent.

Pero los sueños que tiene esta tienda no son solo los de sus artífices, sino también los de las personas que confían en sus manos para que les devuelvan, en forma de tarta, aquel deseo que habían pedido: «nosotras nos encargamos de convertir sus sueños en realidad: un avión, un edificio, su perro... este es un mundo creativo», apunta Esther. Un mundo que gustaba a las dos reposteras, por lo que decidieron emprender en la pastelería, y en concreto en la decoración del fondant, lo que las llevó a abrir este negocio, «queríamos cumplir nuestra ilusión y hacer lo que nos gusta», explica María.

Su especialidad es la de las tartas personalizadas, pero también preparan cookies de elaboración propia, innovando con nuevos sabores; cupcakes, que hacen y decoran ellas mismas, y cakepops bolitas de bizcocho recubiertas de chocolate. La verdadera tarea les llega en época de comuniones, bautizos y cumpleaños, porque suelen ser los más pequeños los más interesados en este mundillo, «son los que arrastran a las madres para que compren nuestros productos», confiesa Esther, pero también matrimonios jóvenes, hasta los 45 años, porque como cuenta María, «a partir de esa edad, la gente es más reacia a este tipo de pastelerías». Aunque los comienzos no fueron fáciles, para ellas lo más gratificante es «cuando a los clientes les da pena cortar la tarta porque les encanta como ha quedado», dice Esther, y esperan, como asegura María, «asentarnos y poder dar más servicios con el paso de los años».

Un mundo, en definitiva, el en el que artesanas como María y Esther consiguen que los sueños de muchas personas, a veces, sean más dulces de lo que se podría imaginar.

Compartir el artículo

stats