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«Los docentes interinos hemos estado en primera línea ante el virus»

Mª Inmaculada Tormo, con plaza este año en Ontinyent, lamenta la dificultad de las oposiciones

Mª Inmaculada Tormo posa junto a los recuerdos que le prepararon sus estudiantes. | J. L. LLAGÜES

Mª Inmaculada Tormo posa junto a los recuerdos que le prepararon sus estudiantes. | J. L. LLAGÜES

Ha sido un año lleno de dificultades para todos. El Covid-19 ha trastocado todos los escenarios. Y el estrato educativo no ha escapado a las complicaciones. Durante los últimos días, docentes interinos aspirantes a las oposiciones de Matemáticas e Historia —por citar solo dos ejemplos— no han dudado a la hora de criticar la dificultad de las pruebas coordinadas en 2021. Se trata de exámenes que han tenido lugar en un contexto sanitario plagado de baches y que los candidatos no dudan en definir como «muy complicados», lamentando la elevada cantidad de tribunales que apenas han otorgado aprobados.

Mª Inmaclada Tormo reside en Albaida y ha trabajado como docente interina en un instituto público de Ontinyent durante el último ejercicio. Se presentó a las oposiciones de Historia, plagadas de suspensos. Su testimonio es contundente: «No quiero culpar a nadie, eso quiero que quede claro, pero sí contar lo que ha pasado. Creo que las oposiciones no son una solución justa, sino un sistema obsoleto. No reconocen la capacidad de los aspirantes».

Tormo defendió que «lo ideal es que este año se hubieran consolidado las plazas durante otro años más, a la vez que se abrían las bolsas para cubrir posibles huecos». «Los docentes interinos vamos a dónde nos envían. Lo damos todo. Yo cogí el Covid en febrero en el aula. Me dieron una baja de tres meses y, tras recuperarme, a los 15 días estaba en clase, ya que tenía un grupo de aspirantes a la PAU. Hemos estado en primera línea ante el virus y nadie ha pensado en ello. He sufrido migrañas como principal secuela y me he visto obligada a prepararme al examen. El teórico lo aprobé aunque era como una lotería, ya que nos dieron notas muy bajas. El práctico fue criminal. Hubo gente del tribunal que me reconoció que no lo habría aprobado».

Se quedó a tres décimas de superar las oposiciones de 2019 y no tiene claro su destino el año que viene: «Me han dado un premio a la innovación en las aulas. Mis alumnas y el claustro quieren que me quede. Es muy injusto».

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