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Diez años de impuestos congelados en Ontinyent dejan un ahorro del 16 %

El consistorio mantiene desde 2011 todos los tributos a salvo de la progresiva subida del IPC en medio de un contexto de precios disparados

Un pleno del Ayuntamiento de Ontinyent. | LEVANTE-EMV

Ontinyent encadena diez años con los principales impuestos metidos en el congelador, un acontecimiento raro en otras localidades de sus características que hasta el momento se ha traducido en un ahorro del 16,37 % en el bolsillo de los contribuyentes, si se toma como referencia el progresivo incremento que en el mismo periodo de tiempo ha venido registrando el Índice de Precios del Consumo (IPC). Con la inflación disparada en todo el mundo y marcando cifras récord, el consistorio de la localidad volverá a mantener este año las ordenanzas fiscales a salvo de subidas, incluyendo el IBI, el IAE, el cobro de vados o el impuesto de vehículos de tracción mecánica.

A modo de ejemplo práctico de lo que representa la congelación, desde la corporación municipal subrayan que un propietario que en 2011 pagaba un recibo medio del Impuesto de Bienes Inmuebles de 300 euros, sigue pagando lo mismo una década después pese al encarecimiento de la vida desde entonces. Solo en 2021 el IPC se disparó un 6,7 %.

Eso sí, existen matices a tener en cuenta. En lo que respecta al IBI, entre 2012 y 2015, los contribuyentes acabaron pagando alrededor de 30 euros más al año como consecuencia de la subida obligatoria por ley del impuesto promovida por el Gobierno de Mariano Rajoy en el marco de las medidas emprendidas para rebajar el déficit público que atenazaba a la administración en plena Gran Recesión. En el mismo sentido, en el recibo del agua también hay un tramo cuyo cálculo no es de competencia municipal.

Desde el consistorio, en cualquier caso, hacen hincapié en el esfuerzo que supone mantener congelados los impuestos sobre los que tiene poder de decisión en una coyuntura como la actual y sin haber recortado ningún año los servicios ni las inversiones, sino todo lo contrario: este último capítulo ha alcanzado cifras récord este año y la deuda se ha reducido al máximo, lo que ha permitido solicitar dos préstamos vitales para la corporación ante la necesidad de tener liquidez y asumir la cantidad de obras en marcha. Además, el ayuntamiento aplica ahora bonificaciones de hasta el 50 % en el IBI y el IAE a los contribuyentes que apuesten por el autoconsumo energético y a las empresas que generan o mantienen ocupación estable.

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