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Albert Pla: "De la pandemia no sacaremos ninguna lección pero saldremos más fachas"

Músico. Y también actor y escritor (acaba de publicar la muy bélica y sangrienta «España en guerra») e incluso "youtuber" especializado en la historia de los Borbones. El 31 de octubre estará tocando en València.

Albert Pla se tira a la piscina con «A pleno pulmón».

Albert Pla se tira a la piscina con «A pleno pulmón».

Albert Pla cuenta «con los dedos de una mano» los conciertos que, como el del 31 de octubre en el Teatre El Musical, tiene programados para este año. «Bueno, los que dicen que haremos, que no hay nada claro», señala. Y, pese a eso, no lo está pasando mal. «Somos supervivientes. Aprovechas para hacer otras cosas».

Usted ha aprovechado para publicar una novela («España en guerra») y hacerse youtuber con una serie sobre los Borbones.

Sí, sí, he entrado con los Borbones, le he cogido afición y al final se ha convertido en un vicio. Algunos miran Netflix y yo miro a los Borbones.

Primero quiso hacer una película sobre los Borbones, después una serie, después una obra de teatro y al final se ha tenido que conformar con Youtube.

Sí, claro, es la única manera que puedes hacerlo. Pero hostia, me lo estoy pasando muy bien.

Músico, actor, youtuber... Le falta ser torero, como decía en aquella canción.

Bueno, al tiempo.

¿Que le impide ser torero?

Que los catalanes están muy tocacollons con esto de los toros. Se lanzarían al ruedo a por mí.

Viene a decir en la serie que los Borbones siempre han estado como una cabra pero que sus súbditos no les vamos a la zaga. ¿Tenemos los Borbones que nos merecemos?

Sí, claro. Ellos están como una cabra y su rebaño es de cabras. Y les dejamos hacer lo que quieran porque somos buenas cabritas. Lo han intentado todo para mantenerse en el poder y se han ido adaptando. Han asumido que el mundo ya no funciona comprando castillitos y casándose con la del castillito de al lado, pero saben muy bien cómo funcionan estos mecanismos.

Usted se pregunta si hay algún delito del Código Penal que los Borbones no hayan cometido a lo largo de la historia.

Es que en España puede haber presos políticos, pero los presos históricos son muy raros.

En la novela, «España en guerra», cuenta que Estados Unidos invade España y se carga a casi todo el mundo. Sospecho que se lo ha pasado usted tan bien escribiéndola como sus protagonistas matando.

Pues mira que los americanos se lo pasan bien matando. Hacen muchas películas y muchos documentales matando gente. He querido contar esa sensación de sentir en tu propia piel lo que le haces a otros.

Su anterior libro fue «España de mierda», este es «España en guerra». ¿Habrá trilogía?

Claro, España del Borbón. Es la tercera parte.

¿Se siente novelista?

No me siento ni cantante cómo quieres que me sienta novelista.

¿Se siente alguna cosa?

No sé, pienso que cuando tienes muchas ideas lo complicado es encontrar el formato. Y a mí me gusta jugar con los formatos. Cada cosa tiene su momento. Y cómo ahora hay tantos formatos, está bien expresar lo que vas pensando y sacarlo de forma sencilla.

¿Hay que ser valiente o inconsciente para atreverse a hacer tantas cosas?

No sé. Cuando me aburro se me ocurren cosas y si alguien las escucha después, genial. Pero nunca pienso que las vaya a escuchar nadie. No puedes evitarlo hacerlo.

A València viene con «A pleno pulmón», un espectáculo que ya tiene unos años. ¿Por qué?

Porque es lo único que se puede hacer y le hemos puesto un título por ponérselo porque de hecho soy yo con la guitarra cantando las canciones que ya veremos cuáles serán. Quien me conoce ya sabe de lo que hablo. Voy cantando y acostumbro a acabar bien.

¿No le cansa la música?

No, no supone un gran esfuerzo. Viajas, conoces gente, es agradable... Hace muchos años que me dedico a esto.

¿Se ha acostumbrado a ver al público con mascarilla?

No demasiado. Es complicado... Pero también tiene otra gracia.

¿Cuál?

No sé, no sé... Me hace gracia estos artistas que dicen que no les gusta ver a su público con mascarilla. ¡Si siempre está todo oscuro y no se ve al público! Quizá es un poco más difícil arrancar, pero para mí es más fácil actuar ante 300 personas con mascarillas que ante 300 personas borrachas, que es algo que me ha pasado muchas veces.

¿Y aún le pasa?

No, pocas veces ya. Bueno, en los festivales. Y hay espacios que lo provocan, que pides que pongan sillas y les parece raro, o que mantienen las barras abiertas.

Ahora con el virus no hay ni festivales ni barras abiertas y el público está sentado. ¿Le ha hecho un favor a la música?

No, no, al contrario. A mí me parece muy bien que hagan grandes conciertos y grandes festivales. Si yo no quiero ir no iré, pero si otros quieren ir que cada uno haga lo que quiera. Hay música para todo. Un adolescente que no haya pasado por un festival no puede hacerse mayor, hostia.

¿Entiende a los adolescentes que se saltan las cuarentenas y los confinamientos?

Perfectamente. Esta es una sociedad vieja y los viejos tienen miedo a morirse. Pero los jóvenes tienen que darse cuenta de que el mundo es suyo, pero como los mayores les encierran en casa y les ponen máquinas y de todo para que no se den cuenta... Más pronto o más tarde se darán cuenta de que la pandemia es para curar a gente que tiene una vida por delante. Y los que no tenemos vida por delante nos moriremos con coronavirus o no.

¿Le obsesiona la muerte?

No. Ya pensaré en ella cuando esté muerto.

¿Sacaremos alguna lección de esto que estamos pasando?

No, nos volveremos más fachas.

¿Por que le habremos cogido gustito a esto de prohibir cosas?

Sí hombre, la enciclopedia de las normas crecerá y cuando te la hayas aprendido ya tendrás 80 años.

Pues el futuro está complicado.

¿Por qué? Los chavales españoles harán lo que hicieron los chavales catalanes hace dos años: empezar a quemar contenedores. La reacción de los jóvenes de Cataluña no era por el independentismo, era porque viven como una mierda, les dan trabajos de mierda, les hacen pagar una pasta por vivir en ratoneras, les cobran por los estudios, y después les encierran en casa con la excusa de la pandemia y encima les dicen que la culpa es suya. Eso más pronto o más tarde te ha de mosquear, por mucho que mires las tele y twitter.

Es un futuro interesante.

Ah, no sé, yo solo estoy imaginando, no afirmo nada.

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