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Análisis

Aclimatación paciente para Maxi Gómez

El delantero uruguayo apunta a la suplencia en su esperado regreso a Balaídos

Maxi Gómez, en la sesión de trabajo matinal de ayer, en la ciudad deportiva. j. m. lópez / sd

El fichaje de Maxi Gómez se fraguó de forma paciente, sin prisas y con una larga negociación. Una esforzada inversión de tiempo (un mes de duras negociaciones) y de dinero (14'5 millones, más Santi Mina y la cesión de Jorge Sáenz), que requieren otra dosis de calma, con la aclimatación del delantero uruguayo al conjunto de Marcelino García Toral. Maxi no llegó a jugar en Mestalla ni un solo minuto en el primer encuentro del campeonato frente a la Real Sociedad. Y todo apunta a que, este sábado, en la visita valencianista a Balaídos, Gómez partirá también desde la suplencia para medirse a su antiguo equipo, en el que se le recuerda con mucho cariño.

Los pasos lentos pero seguros de Maxi Gómez no inquietan a Marcelino ni al propio jugador: «Como dijo Maxi Gómez, no es fácil adaptarse al estilo de juego del Valencia. Hay que ser pacientes igual que nos pasó la temporada con Gameiro», apuntaba la semana pasada el técnico asturiano. Maxi debe adaptarse a un estilo de juego que va a contracorriente con sus características físicas, más dadas al ataque estático y a la potencia rematadora. El mismo jugador reconocía, tras el partido de presentación en Mestalla frente al Inter, que el fútbol del Valencia era mucho más veloz del que él estaba acostumbrado. En este sentido, la llegada de Maxi se justifica, sobre todo, por la necesidad de volver a contar con un perfil del que adolece el equipo desde la marcha de Simone Zaza y que no se logró dar continuidad con el fiasco de Michy Batshuayi.

La dificultad a corto plazo es mayor para Maxi con un equipo muy acostumbrado a la pareja formada por Rodrigo Moreno, insustituible mientras esté, y con un Kevin Gameiro enrachado.

Sí algo demostró Maxi Gómez en su llegada a España en 2017, con 21 años, fue un rendimiento a corto plazo. En la temporada de su estreno, el delantero internacional uruguayo marcó seis goles en las primeras seis jornadas de Liga. Abrió la cuenta en la primera jornada frente a la Real Sociedad, por partida doble, a pesar de la derrota por 2-3. El Celta perdió en la siguiente fecha ante el Betis (2-1), pero Maxi volvió a ver puerta. El charrúa dio el triunfo a los celytiñas ante el Alavés (1-0), y marcó también frente al Getafe y Girona. Solo perdonó goles en ese inicio a Eibar y Espanyol.

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