Un solitario gol de cabeza de Budimir en el minuto 49 dio la victoria a Osasuna en el Reale Arena ante una Real Sociedad impotente que no fue capaz de penetrar la férrea defensa rojilla.

Empezó mejor la Real el encuentro, con una o dos marchas más de intensidad que el conjunto navarro y con llegadas con cierto peligro al área defendida por la zaga rojilla, aunque no supo concretar el equipo dirigido por Imanol Alguacil.

La primera ocasión real de peligro llegó en el minuto 10 de partido, con un disparo de Arsen Zakharyan después de un regate magnífico sobre Unai García que se fue por encima de la portería custodiada por Sergio Herrera.

El segundo acercamiento también tuvo color azul y blanco, y es que André Silva cabeceó desviado tras un gran centro del cedido Javi Galán desde la banda izquierda.

Pasado el ecuador de la primera parte quiso responder Osasuna a las acometidas de la Real con un gran y ajustado lanzamiento de Rubén Peña desde la frontal del área que atajó meritoriamente Álex Remiro con un despeje a córner.

Algo que hizo que los rojillos se viniesen arriba, y es que a punto estuvo Aimar Oroz de cobrarse un penalti para su equipo por manos de Beñat Turrientes, aunque la vista de halcón de Isidro Díaz de Mera Escuderos decretó acertadamente falta justo al borde del área. El lanzamiento fue repelido por la barrera.

La Real quiso rehacerse, primero con un buen contraataque de Take Kubo que no encontró rematador y luego un posible penalti sobre André Silva que el colegiado no señaló, incluso con revisión posterior del VAR.

De nuevo la bota izquierda de Kubo tuvo la opción de poner por delante al conjunto local, esta vez con un fuerte disparo al palo corto que Herrera detuvo con una mano salvadora.

Tablas al descanso tras unos primeros 45 minutos en los que pasó de todo, excepto lo más importante: los goles. Algo a lo que le puso remedio rápido el conjunto rojillo y es que, según se reanudó el partido, un centro exquisito desde el córner de Jon Moncayola llegó a un Ante Budimir que remató de cabeza hasta el fondo de las mallas (0-1. minuto 49).

No se hundió el club realista y reaccionó con sendas llegadas a las inmediaciones del área osasunista por parte de un ataque comandado por Kubo, principalmente, aunque las ocasiones no llevaban el suficiente peligro como para perforar la portería de Herrera.

La más clara del encuentro para los realistas llegó en el minuto 68. Otra vez con Kubo, tras un gran centro de Javi Galán que no remató bien el nipón en boca de gol.

De nuevo Kubo, esta vez botó un córner que no acabó dentro de la portería rojilla por poco, tras cabezazo de Martín Zubimendi. La Real se adueñó por completo del encuentro, aunque la puntería no estaba del todo afinada.

Con el marcador a favor, Osasuna se volvió un equipo tosco, que quiso arañar constantemente minutos y segundos al crono. La Real, cada vez más desesperada, no encontró prácticamente la manera de penetrar el muro rojo.

Con el pitido final Osasuna rompió un maleficio de casi 19 años, y es que no ganaba en casa de la Real desde noviembre del 2005. Con esta derrota, los locales caen a la séptima plaza de la tabla con 37 puntos a la espera de lo que pase en el Las Palmas - Valencia. Mientras, Osasuna escala hasta el undécimo puesto con 29 puntos.