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Los políticos pierden peso en la nueva ley

El Consell aprobó ayer la nueva ley autonómica de cajas de ahorros, cuyo impacto en la autonomía es muy limitado, dado que solo queda una entidad tras la desaparición de Bancaja y la CAM. Se trata de la pequeña Caixa Ontinyent. La nueva legislación reduce de manera significativa la presencia de representantes de origen político, que en la ley vigente está en un 40 % de la asamblea y que en el futuro bajará al 25 %: 17 % para la Generalitat y 8 % para los ayuntamientos. Los impositores ganan peso, del 38 % al 50 %. Los empleados pasan del 12 % al 15 %. Por lo que respecta a la Obra Social, se determinan como destinatarios a los impositores, los empleados de la caja, los colectivos necesitados y los fines de interés público. En la normativa vigente las finalidades de la obra social eran sanidad, investigación, enseñanza, cultura, asistencia social y otras de carácter social. j. c. valencia

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