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La patronal y la cámara resisten el impacto de la crisis en sus cuentas

La corporación cameral no ha hecho ajustes de personal y dice que puede «tirar de reservas»

Sede de la patronal autonómica CEV en València.

Sede de la patronal autonómica CEV en València.

El coronavirus ha provocado una crisis que ha infectado prácticamente a la totalidad del tejido económico. Pocas instituciones y sectores han salido indemnes, si es que los hay. Tampoco las organizaciones representativas de los empresarios, si bien las más importantes, es decir, la patronal autonómica CEV y la Cámara de Comercio de València, están resistiendo a los embates de la pandemia.

La CEV celebró su asamblea poco antes de la expansión de la covid-19 y aprobó un alza de las cuotas a 1.800 euros por delegado para este año. Todo los socios pagaron, lo que ha permitido a la organización disponer de liquidez para el ejercicio y no tener que realizar ajustes. El mes próximo va a celebrar otra asamblea en la que, tal como explicó a este diario su presidente, Salvador Navarro, «se hará un presupuesto para 2021 de contención de ingresos», aunque el objetivo es «salir cuenta con paga». La patronal factura un 65 % de sus cuentas a través del sector privado, es decir, con las cuotas de afiliados, y solo un 22 % procede de las administraciones públicas. La previsión es que haya un descenso en las aportaciones de las asociaciones, dado que algunas de ellas sí van a sufrir serios efectos por la crisis, «pero se compensará con la incorporación de nuevas empresas directamente afiliadas».

La Cámara de Comercio de València, por su parte, hizo un plan de contingencia en marzo que incluyó, entre otras medidas, la cancelación de la Noche de la Economía Valenciana «para controlar el déficit», según su presidente, José Vicente Morata. La corporación de derecho público no ha aplicado un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) en este tiempo «para seguir dando servicios a las empresas en un momento muy complicado». Lo que sí hizo fue un convenio de horas, es decir, el tiempo que sus empleados no pudieron trabajar por el confinamiento tras el estado de alarma, aproximadamente un 10 % del total, lo van recuperando ahora.

Morata asegura que la Cámara no tiene problemas de liquidez ni financieros, dado que «podemos tirar de reservas». Aunque la situación de algunos de los servicios que ofrece la institución ha mejorado en los últimos meses, Morata asegura que los ingresos por certificados de origen y cursos de formación «va a ser complicado recuperarlos». Así las cosas, la entidad tiene previsto celebrar también en noviembre su nuevo pleno y ahí decidirá cómo influye la política de ingresos en los presupuestos de 2021. También, si por la caída de los mismos, es necesario realizar una modificación en las cuentas de 2020. Morata, que también preside el consejo autonómico de cámaras de comercio, aseguró que en esta segunda institución «tampoco hay problemas».

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