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Jesús Torres

"No creo que sea bueno imponer una jornada laboral de 4 días"

Torres urge a adaptar las nuevas normativas al proceso de digitalización y al teletrabajo

Jesús Torres, presidente de AEDRH. | LEVANTE-EMV

La asociación de directivos analiza este próximo miércoles en València Los retos del director de Recursos Humanos en tiempos de covid-19, en el que participa la conselleria de Economía y Florida Universitaria. Hablarán del futuro del mercado laboral en un momento en el que circula el proyecto piloto del Gobierno para impulsar la semana laboral de cuatro días, que no convence a los expertos en derecho del trabajo y a dirigentes empresariales.

¿Qué nuevas habilidades requieren los trabajadores y qué necesidades tienen las empresas por los cambios que generará la era covid-19?

Los profesionales deben desarrollar competitividad y resiliencia para ser capaces de gestionar sus funciones de forma remota, productiva y efectiva, garantizando la sostenibilidad de las empresas en un entorno nuevo que demanda nuevos modelos de negocio. Todo ello junto con mentalidades ágiles, toma de decisiones y habilidades digitales conforman lo más demandado por las empresas hoy en día.

¿El teletrabajo viene para quedarse?

El virus ha hecho, en menos de un año, más por el desarrollo tecnológico y la digitalización de nuestras empresas que un plan específico a cinco años para desarrollar nuestro país en estos temas. Toca adaptarse. Y en las empresas trabajar en la mejora de muchos aspectos como la salud laboral, la conciliación o la necesaria mejora de la productividad en las organizaciones.

¿Las empresas que pierdan el tren del ‘big data’ y no se adapten a un nuevo modelo de organización tienen los días contados?

No podemos generalizar. Prefiero pensar que un buen uso del big data ofrece grandes oportunidades de hacer crecer los negocios y mejorar el posicionamiento de las compañías.

El derecho a la desconexión. ¿Cómo lo ve?

Ese concepto está muy ligado al teletrabajo. Pero, en realidad, el derecho al ocio y el propio concepto del descanso son los mismos que antes de la pandemia, cuando el teletrabajo no estaba tan introducido. Parece claro que el trabajo a distancia y el aumento de uso de las tecnologías piden cierta adaptación de la normativa de relaciones laborales.

¿Hasta cuándo hay que prolongar los ERTE?

La insólita situación generada por la pandemia y los confinamientos ha revelado a los ERTE como una figura jurídica muy adecuada para solucionar una situación compleja y con alto impacto social y económico. El problema es que es una solución temporal que ya se está alargando mucho en el tiempo y está dañando los fondos sociales del Estado. Deberíamos ir pensando en cómo dedicar los recursos a regenerar el tejido productivo tan dañado, de forma que, más que situaciones de desempleo temporal, empecemos a reincorporar a estas personas cuanto antes al mundo laboral.

¿Qué piensa de la semana de cuatro días laborables?

Es un debate muy incipiente. Mi opinión va en el sentido de flexibilizar el marco de las relaciones laborales, dentro de un esquema de seguridad jurídica y de respeto a los derechos de los agentes sociales, trabajadores y empresas. No creo que sea bueno imponer una determinada jornada laboral, sino que sería preferible dibujar el marco en el que, dentro de esa seguridad y ese respeto, las partes puedan moverse para adaptar las condiciones de trabajo a las necesidades de la empresa, en función de la demanda de los clientes. Ahí es donde todos saldremos ganando, se garantizará el empleo y se mejorarán las condiciones salariales y de trabajo de los empleados.

¿Derogaría las últimas reformas laborales?

Lo que quieren las empresas y los empleados es un marco jurídico claro, estable y justo para todos. Todo lo que vaya en esta dirección debe ser preservado. O mejorado, si se considerase necesario, con el consenso a todos los niveles; porque es un tema de muchísimo calado. Debe primar la seguridad jurídica de todas las partes dentro de un marco de flexibilidad que garantice la competitividad de las empresas españolas. De ello va a depender que se conserve y se genere empleo en el futuro.

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