Los empresarios reclaman a la Generalitat que habilite más personal para agilizar la tramitación de los proyectos, que conllevan una inversión de 6.000 millones de euros. «Hay funcionarios con 50 expedientes a su cargo», lamentan desde la patronal Avaesen.
La Conselleria de Agricultura (controlada por Compromís) considera prioritario mantener el «territorio verde» y advirtió en verano de que no iba a permitir el desarrollo de plantas solares en zonas que se encuentran en parajes naturales, parques naturales y humedales (como la Albufera) o la Red Natura 2.000. El Consell apuesta por la instalación de este tipo de plantas en «suelos más degradados» siempre que «no estén en zonas inundables». En cualquier caso, el impacto de las megaplantas que requieren una gran cantidad de terreno es evidente. Una de las zonas protegidas es la Vall d’Ayora-Cofrentes, situación que no ha afectado a los planes de Iberdrola, que asegura que ha llegado a acuerdos con una multitud de propietarios.
Esta situación se produce en un contexto en el que el Consell quiere impulsar con rapidez el despliegue de parques fotovoltaicos con una potencia de 6.000 megavatios y un coste de 4.800 millones de euros. La urgencia se debe al compromiso del Gobierno de que en 2030 el 74 % de la energía proceda de fuentes renovables. Un informe de la Secretaria Autonómica de Emergencia Climática y Transición Ecológica advertía de que, «dadas las condiciones de nuestro territorio, más favorable que otras zonas del Estado para la fotovoltaica (mayor radiación solar), y la complicada implantación de la eólica (por cuestiones administrativas y del propio territorio) se hace necesario ampliar el objetivo de plantas solares y reducir el de eólicas. Hay que tener en cuenta que 6.000 megavatios de fotovoltaica suponen como máximo la ocupación de 12.000 hectáreas. Hablamos del 1,5 % del suelo común no urbanizable sin protección medioambiental (por ejemplo, el cultivo de cítricos ocupa 158.000 hectáreas)».
En las últimas semanas se han multiplicado los anuncios de megaproyectos. Solarcentury acaba de comunicar que ha recibido permiso de acceso a la red de transporte para desarrrollar dos megaparques en las provincias de Castelló y Alicante que conllevan una inversión de 210 millones de euros. Los nuevos permisos se suman a los obtenidos el pasado mes de noviembre en Alborache y Turis para otras dos plantas. En total, las cuatro instalaciones generarán el equivalente a la energía consumida por 290.000 hogares.