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Sin noticias de los citricultores afectados por el ‘cotonet’

Ningún agricultor de Valencia se ha acogido al plan de choque para luchar contra esta plaga

Cítricos afectados por el ‘cotonet’. | LEVANTE-EMV

Ningún citricultor de la provincia de Valencia ha solicitado la autorización para utilizar el insecticida metil clorpirifo para luchar contra el ‘cotonet’ de Sudáfrica, una especie de cochinilla minúscula que provoca deformaciones o reducciones de tamaño en los cítricos, con lo que hace inviable su comercialización. La petición fue un clamor de las organizaciones agrarias ante el avance de esta plaga, que estaba afectando ya a unas 2.200 hectáreas de Castelló y Valencia. El Consell logró una autorización excepcional del Ministerio de Agricultura para aplicar hasta final de año dicho insecticida, que fue prohibido en abril de 2020 por la Comisión Europea.

Un mes más tarde de lograr el visto bueno de Madrid, los resultados son más que magros, si tenemos en cuenta que al cero de Valencia solo se pude sumar una petición procedente de Castelló, según fuentes de la conselleria de Agricultura.

¿Por qué los citricultores no están usando el metil clorpirifo? Son varios los condicionantes, según fuentes del sector. Uno de ellos es que el período de aplicación del tratamiento coincide con el inicio de la campaña de recolección. Tampoco hay que olvidar que la aplicación del insecticida está permitida en aquellas parcelas con un nivel de afectación del 60 % de la cosecha. Y que la retirada, hasta que la Generalitat apruebe las ayudas al respecto prometidas, corre a cargo -con costes- del productor. Asimismo, la recién iniciada campaña va a dar menos frutos que otros años, con lo que la expectativa es de un incremento de los precios.

Un cocktail que retrae a los agricultores afectados, principalmente porque aplicar el metil clorpirifo implica renunciar a toda la producción citrícola de la parcela, que ya no se puede comercializar aunque los frutos no estén dañados por el ‘cotonet’. Así las cosas, los citricultores que están en plena recolección con árboles dañados por esta plaga no se han adherido al plan de choque con el propósito de vender la fruta que está en buen estado, mientras que aquellos que se aprestan a iniciar la cosecha también parecen inclinarse a esperar a recoger los frutos para no perder una campaña tan buena para sus intereses. Ello sin olvidar que una mayoría de parcelas tiene un nivel de afectación muy inferior al 60 % exigido. Agricultura espera que las solicitudes lleguen conforme vayan acabando las campañas de los diferentes cítricos.

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