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Resultados financieros

Seat 2015-2021: De los récords a (de nuevo) las pérdidas

Los beneficios de la compañía cayeron otra vez, como ocurrió en 2020 por la pandemia, tras haber vivido desde 2015 los últimos cinco mejores años de su historia

Ensamblaje de un coche Seat.

Los resultados de Seat han vuelto a ser negativos este año. Pandémico 2020 a parte, el pasado ejercicio supuso la vuelta a números rojos para la compañía. Con unas pérdidas operativas de 233 millones de euros (un 43% menos que el año anterior), la compañía afronta un 2022 en el que la incertidumbre de la crisis de los microchips y ahora la guerra de Ucrania anticipan curvas también en este ejercicio.

Seat empezó su singladura ascendente en 2105 cuando presentó beneficios (6 millones de euros) por primera vez desde 2008. En 2016 despegaron. Ese año supuso la consolidación de la compañía tanto en el mercado como en el seno del Grupo Volkswagen. “Seat seguirá sorprendiendo” afirmaba Luca de Meo en la presentación de resultados. Con una gama relativamente pequeña (Seat Mii, Seat Ibiza, Seat León, Seat Toledo Seat Ateca y Seat Alhambra), las ventas se situaron en 408.703 vehículos. Los ingresos por ventas representaron 8.597,6 millones de euros y los beneficios se colocaron en 903 millones de euros, mientras que la cifra de beneficio tras impuestos creció hasta los 232 millones de euros.

La fábrica de Martorell produjo 449.063 vehículos, de los que 313.847 fueron Seat y el resto Audi. La plantilla aumentó hasta 13.968 trabajadores. Las inversiones crecieron un 17,8% con 652,6 millones de euros.

Fuerza en el Grupo VW

Seat apostaba ya en 2017 por una gama que apuntaba a lo urbano, a la movilidad, a lo familiar y a lo emocional. De la mano de Luca de Meo como presidente de la compañía y con Francisco García Sanz como presidente del consejo de administración, la marca se basó en su plan ‘Moving Forward’ para presentar unos resultados que fueron de récord. “Seat se encuentra ya en otra dimensión, tanto en el mercado como dentro del Grupo Volkswagen”, destacaba De Meo en su discurso. 

Con 14.100 empleados en la compañía (la cifra había aumentado cada año desde los 11.458 en 2103), Seat fabricó 479.443 vehículos (un 15% más que en 2016) en cinco plantas (Martorell, Mlada Boleslav, Bratislava, Kvasiny y Palmela). La planta de Martorell fabricó 341.210 de esos coches. Sus ventas alcanzaron los 9.551 millones de euros (cifra récord en los últimos 16 años), con un beneficio de 281 millones de eurosCupra era incipiente como submarca de versiones especiales (contaba con el Ibiza y el León) y vendió 10.229 coches

La gama estaba compuesta por el Seat Mii, el Seat Ibiza, el Seat León, el Seat Toledo, el Seat Alhambra, el Seat Ateca y el Seat Arona. Solo Ibiza, Arona y León se producían en España (además del Audi Q3 y el arranque del Audi A1).

La pareja Diess-De Meo

En 2018, con Luca de Meo pilotando la nave, pero ya con Herbert Diess como presidente del consejo de administración, la compañía (con Cupra recién estrenada el año anterior como marca y con versiones del Ateca y el León como primeros modelos) creció en unos 500 empleados y aportó un nuevo récord productivo y de beneficios. 

El volumen de negocio creció hasta los 10.200 millones de euros con unas ventas de 517.600 vehículos, de los que 14.352 ya fueron de Cupra, que reportaron casi 1.000 millones de euros a la compañía. Las inversiones crecieron de los 720,6 millones en 2017 a los 890,6 millones ese año. El beneficio se elevó a los 294,2 millones de euros, con un beneficio operativo de 223,3 millones. La gama se amplió con la llegada del Seat Tarraco (producido en Wolfsburg) y aparecieron los primeros patinetes en la apuesta de movilidad de la compañía. 

Se fabricaron en Martorell 474.300 coches (390.699 coches de Seat y 83.601 modelos de Audi), con un incremento total de la producción del 10,2% sobre 2017 hasta los 596.181 coches. La plantilla de la compañía la formaban 14.627 trabajadores.

El mejor de la historia

En 2019 la compañía tocó el cielo. Con 14.663 empleados, la empresa española logró sus mejores resultados por cuarto año consecutivo, con un beneficio operativo de 345,6 millones de euros. Se invirtieron 908,2 millones de euros. Seat produjo en todo el mundo 592.019 vehículos. La fábrica de Martorell ensambló 500.005 vehículos en total, 418.718 coches de Seat y 81.287 modelos de Audi A1. Las ventas ascendieron hasta los 574.078 vehículos, lo que supuso unos ingresos de 11.157,3 millones de euros.

Fue la herencia que dejó Luca de Meo. El italiano abandonó el Grupo Volkswagen y los resultados los presentó Carsten Isensee que actuó como presidente interino. Herbert Diess se mantenía como presidente del Consejo de Administración. La fuerza de Cupra fue incrementándose y en la escena de movilidad apareció en concepto Minimó (un cuadriciclo) y se puso en marcha la primera idea del sharing con su primera moto eléctrica (fabricada por Silence). 

La pandemia y la caída

La pandemia golpearía con fuerza el sector del automóvil en 2020, con casi tres meses de cierre en los concesionarios, los resultados no podían sino resentirse notablemente. Las pérdidas llegaron a la compañía tras cinco años exitosos. Seat S.A acreditó unas pérdidas de 339 millones de euros194 millones de euros después de impuestos. 

Con una plantilla que creció hasta 14.751 empleados, las ventas se situaron en 427.035 unidades (399.645 de Seat y el resto de Cupra), que supusieron unos ingresos de 8.784 millones de euros (cifras similares a las de 2016) con una producción en Martorell que descendió hasta los 350.085 vehículos. La producción total de la compañía se situó en 468.805 vehículos.

Las inversiones se mantuvieron en 820,5 millones de euros, enfrascada como estaba la compañía en la electrificación de Martorell y su preparación para la llegada del vehículo eléctrico. El estreno de la nueva generación del Seat León se vio enturbiada por la pandemia. La gama creció en la compañía con Cupra en claro ascenso (con 27.390 unidades vendidas), reforzada por el estreno del Cupra Formentor. La división de movilidad SeatMO vivió un incremento de su volumen de negocio con nuevos servicios de suscripción.

La debacle de 2020 solo fue el preludio de lo que acabaría ocurriendo en 2021. Con un mercado en retroceso, los efectos visibles de la pandemia, los confinamientos, y especialmente la falta de suministros (semiconductores) acabaría por crear la tormenta perfecta que desembocaría en los pobres resultados (lógicos) presentados hoy en Casa Seat de Barcelona.

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