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La hostelería asturiana, sin cantera: el sector tiene problemas para cubrir los cursos de formación

Los restaurantes aseguran que encuentran ya "serias dificultades" para hallar personal formado y con experiencia para sala y cocina

Ambiente de terrazas en la plaza de Trascorrales. / Irma Collín

Rubén Álvarez regenta un restaurante en el centro de Oviedo y durante el invierno fue aguantando al personal, durante la época de temporada baja, pero llegó el verano y dos de sus cocineros se fueron. Le costó horrores encontrar sustitutos. Arantza Alonso tiene también un restaurante en la plaza del paraguas. Optó por buscar personal para dar las vacaciones de verano en el Servicio Público de Empleo, con muchas dificultades. Costó. "Estuvo complicado", asegura. Hubo "serias dificultades", aseguran.

"Que no haya personal formándose sí que es un problema, porque qué tipo de hostelería nos va a quedar si no hay quien quiera trabajar aquí" Pepe Reina - Hostelero ovetense

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Los hosteleros ovetenses aseguran que lo de encontrar los refuerzos de cara a una temporada de verano que se espera muy buena comienza a ser misión imposible. "De las ofertas que puse recibí muy pocos currículums, y los que llegaban era de personal sin experiencia", agrega Alonso, del Meraki. Lo mismo destaca Álvarez, del boca a boca: "Llegaban demandantes, pero sin experiencia". Ni siquiera tienen cantera. Los cursos de formación no encuentran tampoco alumnos.

Y eso que las previsiones que maneja el sector hostelero local son muy buenas. Buenísimas. Esperan un verano de récord con la llegada de un buen puñado de turistas. Y, claro, necesitan reforzarse. David González Codón, presidente de la junta local de la patronal OTEA, destaca que la previsión, en cuanto a la contratación, es la de superar los niveles de otros veranos. "Hay problemas para encontrar personal en todos los puestos, tanto en cocina como en sala", asegura. Las cuentas no salen. Más aún, porque la cantera está fallando estrepitosamente. No hay personal disponible en el mercado, pero tampoco lo hay formándose, en centros como el que la propia patronal tiene en Olloniego. "Esa es una queja generalizada, no solo de nuestro sector, no tiene sentido que con el elevado número de desempleados que hay no se cubran los puestos de formación que se ofertan", señala. No hay cantera. "Ese sí que es un problema", asegura el hostelero ovetense Pepe Reina. Se refiere al hecho de que el personal no se esté formando. "¿Qué tipo de hostelería nos va a quedar si nadie quiere trabajar en ello?", cuestiona. Reina asegura que para los negocios de la noche (pubs y discotecas) está costando encontrar nuevo personal, pero para los establecimientos de día (cafeterías, restaurantes y bares) el problema está siendo todavía mayor. "Por ejemplo, hace no demasiado empezó en uno de los establecimientos un chaval que a la semana ya nos dijo que se iba a trabajar a otra comunidad autónoma, después de haberle hecho un contrato fijo", señala. Hay mucha oferta. Muchos establecimientos con el cartel de "se busca personal", pero son muy pocos los interesados. "Los jóvenes ahora tienen otro tipo de prioridades", asegura.

"Nos llegaban currículum para cubrir los puestos del verano, pero eran de candidatos que no tenían experiencia. Estuvo complicado encontrar al personal" Rubén Álvarez - Propietario de un restaurante en el centro

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La hostelería lleva un tiempo tirando del carro de las cifras del paro en la ciudad, con una clara tendencia a la baja en cuanto a parados. Los servicios públicos de empleo de la capital contabilizaron a finales de junio a 12.413 demandantes de un trabajo, son, exactamente, 396 menos que los que había un mes antes. Es decir, que la bajada ha sido del 3,09%. Y se trata del menor número de parados desde 2008, justo antes de la Gran Recesión. En esta importante bajada del desempleo está teniendo un papel protagonista el sector turístico de la capital, que está tirando con fuerza del carro. La expectativa es la de un verano en el que se roce el lleno. Pero como no suele llover a gusto de todos, otro de los problemas que tiene ahora el sector es el de los precios. Están por las nubes. Mientras, los restaurantes intentan contener al máximo los precios. Para no penalizar en exceso a los clientes. "Nuestros precios están bastante contenidos", dice Codón.

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