Automoción

El circuito de pruebas del CTAG entra en la red de laboratorios impulsada por Industria

El centro gallego lidera el proyecto del Gobierno para testar los coches del futuro, dotado con más de 300 millones | “Nuestra iniciativa no podía quedarse fuera”, dice Luis Moreno

Vista aérea de las instalaciones del CTAG, con la actual pista de pruebas a la derecha.

Vista aérea de las instalaciones del CTAG, con la actual pista de pruebas a la derecha. / CTAG

Adrián Amoedo

El Ministerio de Industria, Comercio y Turismo anunció el jueves, de forma inesperada, un acuerdo para la creación de una 'Red Española de Laboratorios para el Vehículo Autónomo y Conectado'. En la foto de la firma aparecían tanto la ministra Reyes Maroto como el director del Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG), Luis Moreno. Lo que se sabía en ese momento es que el objetivo es crear centros de testeo e investigación para validar los nuevos productos y actividades de I+D, así como capacidad para probarlos y pre-homologarlos.

Sin embargo, la rúbrica escondía una gran novedad: el anhelado circuito vigués de alta velocidad entrará de lleno en esta iniciativa. “El fin último de este proyecto es diseñar, construir y poner en funcionamiento esa red de laboratorios o de circuitos de pruebas y ensayos de validación”, explica Moreno, “y, por supuesto, dentro de ellas se incluye el circuito que nosotros estamos proponiendo; no podía quedarse fuera”.

El centro tecnológico cuenta con una pequeña pista en su sede de O Porriño, empleada por sus ingenieros para llevar a cabo las validaciones necesarias en los desarrollos realizados con vehículos. Sin embargo, lleva años perfilando un circuito de alta velocidad con seis pistas e instalaciones clave para seguir siendo una referencia en el sector y dar un salto en el servicio que ofrecen.

Para poder hacerlo realidad, el CTAG puso sus ojos en las oportunidades que ofrecían los fondos Next Generation. No obstante, el proyecto, pensado inicialmente para el polígono de la Plisan (Salvaterra-As Neves) y movido más tarde para A Cañiza, se encontró con el mismo problema que la factoría de Balaídos: la rigidez de los apoyos lanzados por Industria para la automoción, el Perte VEC (Vehículo Eléctrico y Conectado), hizo imposible que el circuito vigués pudiese a optar a estas ayudas.

Ahora, y según explica Moreno, la situación es diferente. El protocolo firmado el jueves recoge que esta 'Red Española de Laboratorios para el Vehículo Autónomo y Conectado' contará con fondos de la UE “fuera de un Perte, pero que formarán parte de los fondos Next Generation”. “El proyecto contará con fondos europeos, fondos propios del Estado y la parte privada”, concreta el director del CTAG. Y, aunque reconoce que “el presupuesto no está cerrado todavía”, adelanta que la cuantía será alta y que en sus “primeras estimaciones” se situaba “entre los 300 y los 400 millones de euros”.

Coordinación

La idea es que las zonas con mayor arraigo de la industria de automoción sean las principales beneficiadas. “En cada una habrá unos laboratorios y unas pistas para usos específicos bajo la coordinación de CTAG, para promover que todas estas instalaciones sean complementarias. Y por supuesto, dentro de todas esas se incluiría el circuito que nosotros estamos proponiendo. Más adelante ya se verá el modelo de gobernanza”, comenta Moreno.

El horizonte que manejan Moreno y su equipo es que la iniciativa sea una realidad en 2027 “o que, por lo menos, esté en una fase avanzada”. Sobre el circuito vigués, y pese a los planes para la Plisan o A Cañiza, todavía no hay ni ubicación ni una cuantía prevista, ya que “todavía está por definir”. En su momento, se baraja una cifra que iba desde los 30 a los 50 millones de euros.