Las clementinas alcanzan este año el mismo precio que en Alemania o Suiza

La Asociación de Agricultores de Nules realiza análisis semanales del coste de la fruta en mercados para informar a productores y consumidores

Explotación de clementinas en Castelló. | EFE

Explotación de clementinas en Castelló. | EFE / MÓNICA MIRA. NULES

Mónica Mira

Los productores citrícolas d ela Comunitat Valenciana advierten sobre un hecho que está consolidándose y que ejemplifica la crisis de los precios que asfixian a los hogares ya no solo en servicios como la gasolina o la electricidad, sino también en productos básicos como la alimentación.

Se habla mucho del aceite, y con razón. El coste disparado de las botellas de AOVE solo se mueve para subir y no son pocas las organizaciones de consumidores que han llegado a apuntar a posibles pactos entre los supermercados para que así sea. Pero las asociaciones de agricultores quieren advertir de que algo muy similar está sucediendo con el precio de la fruta.

Precios en supermercados

«Estamos pagando en el supermercado las clementinas y las naranjas que cultivamos aquí al mismo precio o más caras de lo que las pagan en Francia, Suiza, Inglaterra o Alemania», advierten desde la Asociación de Agricultores Independientes de Nules, y dan datos. Un ejemplo. Las clementinas en bolsas de malla, que oscilan entre el kilo y los dos kilos según el comercio, cuestan en España entre 1,35 y 2,79 euros dependiendo de la superficie. Por el mismo producto, un consumidor francés ha pagado esta semana 3,33 euros en Auchan; en los supermercados Tesco ingleses, ronda los 1,97 euros, pero es que en Walmart la están pagando a 1,12 euros el kilo. Si viajamos a Alemania, en Rewe se pueden adquirir por 2,19 euros, y en la holandesa Jumbo, por 2,89 euros, mientras que los suizos las compran en Coop por 1,22.

Desequilibrios

Denuncian que ante precios similares, la comparativa se desequilibra «si tenemos en cuenta el sueldo promedio mensual de esos países, que no tiene nada que ver con el nuestro. En Francia está en 3.182 euros mensuales, en Inglaterra cobran sobre 4.328 euros, en Alemania, 4.886 euros o en Suiza en 7.200 euros». «Nosotros las producimos y las pagamos más caras», concluyen para exponer una situación que consideran incomprensible.