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Tomarial, el despacho que nació y creció en plena crisis

Tomarial Abogados y Asesores Fiscales acaba de celebrar su décimo aniversario como un despacho valenciano especializado en fiscal, mercantil y laboral

El socio del Área Fiscal, Miguel Ángel Molina, el socio director, Antonio Ballester, el socio del Área Legal, Tomás Vázquez Lépinette, y el socio de honor, Carlos del Romero, el jueves de la semana pasada, durante la celebración del décimo aniversario del despacho de abogados valenciano.

Venir al mundo en 2007, cuando la crisis económica empezaba a enseñar la patita debajo de la puerta, no parece, en principio, una idea muy brillante. Pero las épocas convulsas, como la que se inició en aquel año, además de repletas de amenazas, también conllevan oportunidades. Hay que estar al quite para cogerlas al vuelo. Y eso fue lo que hizo Tomarial Abogados y Asesores Fiscales, un despacho valenciano especializado en ofrecer servicios a empresas en las áreas fiscal, mercantil y laboral que la semana pasada celebró por todo lo alto su primer décimo aniversario. Tras dos décadas trabajando en Garrigues, Antonio Ballester, y doce años en Cuatrecasas el también profesor de Derecho Mercantil de la Universitat València, Tomás Vázquez, ambos abogados decidieron crear un bufete al que pudieran trasladar «todo lo bueno que habíamos aprendido y aprovechar una estructura más manejable para compensar sus puntos débiles, como ofrecer una ratio horarios/costes más ajustada para llegar a pymes y empresas familiares, una mayor implicación del socio en el trato con el cliente o evitar una excesiva rotación de personal en los equipos», según explicó a este diario Ballester.

El socio director de Tomarial admite el negativo impacto que la crisis tuvo sobre todo el sector, especialmente por el elevado número de empresas que no pudieron superarla, pero añade que el despacho recién nacido nunca dejó de crecer en aquel tiempo inquietante. Y ello se debió a que el bufete supo situarse en uno de los nichos de negocio que creció al albur de la recesión: el Derecho concursal. «Muchos jueces nos nombraron administradores concursales de empresas y eso nos permitió compensar la caída en sectores tocados por la crisis como el promotor o el inmobiliario».

Pese a las turbulencias, Tomarial fue creciendo y en 2013 lo hizo aún más con la incorporación de un despacho especializado en laboral, el de Carlos del Romero, actual socio de honor del bufete. Esta entrada, según Ballester, «nos permitió completar una pata clave y muy apreciada por el cliente, porque el área laboral siempre está presente en todas las empresas, además de poder ofrecer un servicio integral, con ahorro de costes y tiempo para el cliente, que ya no tiene que ir a diferentes profesionales para solucionar sus problemas». El citado despacho, además, aportó clientes de laboral que precisaban servicios fiscales y mercantiles. Dos años más tarde, la compañía abrió también una consultoría en recursos humanos.

Ya en el primer trimestre de 2017, coincidiendo con el décimo aniversario, Miguel Ángel Molina se incorporó como socio al área fiscal. Ballester destaca este hecho como un hito en la empresa en tanto en cuanto Molina había entrado en el bufete nueve años atrás, una vez terminado, como el resto de empleados, un master de postgrado. Empezó como asistente y ha llegado a la posición más alta en la compañía, lo que el socio director califica como «ejemplo de que ofrecemos una carrera a nuestros profesionales, en los que invertimos constantemente en formación».

Así las cosas, el despacho valenciano, cuya plantilla alcanza los 33 trabajadores, prevé cerrar este ejercicio con una facturación de dos millones de euros. Además de la central de València, Tomarial Abogados tiene oficina en Madrid y Murcia. Esta última sucursal es el fruto del acuerdo con un despacho de aquella autonomía que está especializado en protocolos de cumplimiento normativo, es decir, aquellos que precisa toda empresa para defenderse si hay un ilícito penal por parte de un trabajador, ya que ahora se puede condenar a una persona jurídica.

Antonio Ballester explicó que, precisamente, esta área es una de las que más está desarrollando el despacho en cuanto a proyectos de futuro, en los que se incluyen la especialización en Derecho agroalimentario y la fiscalidad internacional. Respecto a esta última, el socio director de Tomarial apunta que «está entrando trabajo de inversores rusos que quieren hacer negocios en España». Otra línea de crecimiento futuro es la jurídico laboral, mediante la realización de planes de igualdad, negociación de convenios colectivos o ERE. La clientela de Tomarial, según Ballester, es «muy variada», compuesta mayoritariamente por lo que más abunda en la Comunitat Valenciana, es decir, pymes y empresas familiares de sectores como el agroalimentario, la industria manufacturera, los servicios, la logística y el transporte, aunque también algunas multinacionales con filiales en la autonomía y el sector público.

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