21 de mayo de 2018
21.05.2018

El gran concurso

Comienza el proceso para elegir las falleras mayores de 2019

La Junta Central Fallera edita las bases, en las que se recuerda la necesidad de cumplir con las "asistencias, comportamiento y responsabilidad de su cargo" durante el ejercicio en caso de ser elegidas y la inscripción finaliza el 13 de junio

21.05.2018 | 22:16

"Las aspirantes asumen que, en caso de salir elegidas, están obligadas a cumplir con las asistencias, comportamiento y responsabilidad de su cargo durante todo el ejercicio, que será indicado por los responsables de Junta Central Fallera, anteponiendo los requerimientos de Junta Central Fallera y el Ayuntamiento de Valencia a los particulares y los de sus respectivas comisiones, sectores o agrupaciones". Esta es la advertencia que, en forma de norma general, se anuncia a aquellas falleras que quieran optar a ser las falleras mayores de València de 2019 o sus cortes de honor. Con esta afirmación se recuerda que ocupar los cargos de representación de la fiesta conlleva unas responsabilidades y obligaciones irrenunciables.

La Junta Central Fallera ha dado a conocer las normas del proceso de selección, que ocupará todo el mes de julio, parará en agosto y se rematará en los meses de septiembre y octubre.

Nada hay nuevo en las normas respecto al año pasado, entre otras cosas porque cualquier modificación ha de llevarse a cabo en la asamblea de presidentes. Sin embargo, las bases de inscripción ya se han de lanzar para completar el plazo el 13 de junio. Posteriormente, las inscritas deben mostrarse en el tablón de anuncios.

Todas las comisiones pertenecientes al censo oficial fallero de Junta Central Fallera podrán presentar a una candidata infantil y a una candidata mayor, censada en la comisión, para aspirar a ser Falleras Mayores de Valencia 2019.

Las candidatas infantiles aspirantes a Fallera Mayor Infantil de Valencia deberán ser menores de 14 años al final del plazo de inscripción. Las candidatas aspirantes a Fallera Mayor de Valencia deberán haber cumplido los 15 años antes de que finalice el plazo de inscripción.

En ambos casos, las falleras deberán estar dadas de alta como mínimo en dos ejercicios en el censo de la comisión que las presenta con anterioridad a la fecha de solicitud, una norma instaurada hace años para evitar el concepto de "alquiler de plaza" para optar por una comisión que no es la de una misma.

Hay otros requisitos que han de cumplir las falleras, como no estar sometidas a sanción o expediente disciplinario (por ejemplo, no estar en el libro de morosos) y que sus comisiones estén legalmente constituidas. Hay que recordar en ese sentido, por ejemplo, el inaudito hecho de hace tres años, cuando el pleno de la Junta Central Fallera anuló la falla Ciudad Ros Casares, por lo que tuvo que impedir a sus dos falleras optar a la preselección, que casualmente se celebraba apenas unos días después.

Las bases incluyen cuestiones incluso de perogrullo, como que una joven que ha pertenecido a la corte de honor no puede repetir candidatura, con la esperanza de ser elegida fallera mayor o repetir en el cargo. Sea en mayor o e infantil. Naturalmente, no se impide optar a los cargos mayores a aquellas que han pertenecido a la infantil, tal como ha sucedido este año, sin ir más lejos, con la actual fallera mayor, Rocío Gil, que perteneció a la corte infantil de 2001.

En principio, el sistema se mantiene igual, con preselecciones por sectores y una fase final con un mismo jurado elegido a medias por la asamblea de presidentes y el presidente de la Junta Central Fallera. Siempre y cuando no se pida alguna modificación en la asamblea de junio.

Las preselecciones elegirán dos candidatas mayores y dos infantiles si los sectores están formados por hastadoce comisiones y tres si son trece o más. Para dejar un total de 73 candidatas en cada concurso.

Como siempre, las preselecciones serán calificadas por jurados designados por los propios sectores o solicitarlo a la Junta Central Fallera. En este caso se dispone hasta de un máximo de tres horas antes del comienzo del acto para que los jurados puedan reunirse y tener una mínima entrevista con cada candidata. En cualquiera de los casos, los jurados enviados por la Junta Central Fallera tienen plena libertad de actuación, criterio o forma de votación, sin tener el por qué respetar costumbres del sector en cuestión.

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