11 de diciembre de 2018
11.12.2018

Los fiascos millonarios en Torrent, Mislata y Picanya

Mislata pagó a Lubasa más de 16 millones por liquidar el contrato y el juzgado condenó a Torrent a abonar 3,5 millones

10.12.2018 | 20:43

La indemnización a la que se enfrenta Manises por la liquidación del aparcamiento, no es la única de la comarca. Torrent vivió un caso similar. En marzo de 2013, la empresa Secopsa abandonaba las instalaciones del aparcamiento Juan Carlos I, en la capital de l'Horta Sud, que gestionaba desde unos años antes, ante la negativa del entonces gobierno del PP a que subiera las tarifas para intentar frenar sus acuciantes pérdidas. La liquidación del contrato acabó en los juzgados, condenando al consistorio a abonar más de 3,5 millones para recuperar el complejo, cantidad prevista inicialmente para remodelar la calle de Camí Reial.

Desde hace unos meses, la instalación de 300 plazas se ha reabierto con un coste anual de unos 190.000 euros para una nueva gestora, y a precios muy asequibles. De hecho, hay lista de espera.

Lubasa abandonó hace más de una década los tres aparcamientos públicos que explotaba en Mislata al ver que el negocio no sería rentable y dejó a medio hacer el cuarto. En julio de 2009, contrata y ayuntamiento del PP pactaron la liquidación por valor de 16,7 millones, cantidad que el actual alcalde Carlos F. Bielsa llevó al juzgado al considerarlo lesivo. La sentencia fue favorable a los intereses municipales en primera instancia y condenando a la empresa a reintegrar en torno a seis millones de euros por varios conceptos. En cambio, el recurso de la constructora fue estimado parcialmente por el TSJ rebajando la cantidad a retornar en 1,1 millones, fallo que ratificó el Tribunal Supremo. Por su parte, los cuatro aparcamientos –el ayuntamiento concluyó el que estaba por acabar– están ahora gestionados por la empresa pública Nemasa con resultados satisfactorios.

En octubre de 2016, el Ayuntamiento de Picanya rescindió el contrato con la gestora del parking del mercado tras nueve años abierta, por diversos incumplimientos. Ahora, el consistorio está a punto de licitar una nueva gestión –el ayuntamiento abona un canon fijo a la mercantil, que reintegra al ayuntamiento el dinero de los abonos– y negocia con la antigua gestora la liquidación del contrato, que según el alcalde Josep Almenar, no será de una cantidad elevada.

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