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Derriban el antiguo asilo de Santa Elena de Torrent para ampliar el espacio exterior

El patronato acomete la obra después de «demostrar» que el edificio, que dabata de 1930, «no tenía valor histórico o arquitectónico»

El asilo, desde el frente y desde detrás. | FIRMA FOTÓGRAFO

El asilo, desde el frente y desde detrás. | FIRMA FOTÓGRAFO

El edificio del antiguo asilo de Santa Elena de Torrent ha pasado a la historia. Tras 90 años presidiendo un tramo de la avenida al Vedat, la arteria principal de la ciudad, las máquinas han acabado con él en unos días, ante la mirada nostálgica de la ciudadanía. El patronato de la Fundación Santa Elena, que gestiona esta residencia, ha decidido derribar el inmueble para ampliar el espacio exterior aunque, para ello, ha tenido que «demostrar» antes al Ayuntamiento de Torrent, en un proceso administrativo que ha durado dos años, que el edificio «carecía de valor histórico, artístico o arquitectónico».

Derriban el antiguo asilo de Santa Elena de Torrent para ampliar el espacio exterior

El asilo se inauguró en 1930 para albergar a personas mayores sin hogar que necesitaban ciudados aunque, con el paso del tiempo, es una residencia como otras concertadas por la Generalitat Valenciana. A finales de los años 90 se planteó la necesidad de ampliarlo y, según fuentes del patronato, se valoró realizar una rehabilitación integral pero «no era viable económicamente» por lo que se construyó uno nuevo, con más superficie y más recursos, acordes con los nuevos tiempos. Quedó inaugurado en 2004, fecha en la que se cerró el histórico.

Desde entonces, el viejo asilo ha estado inutilizado y cerrado, albergando en su interior una capilla a la que tampoco se podía acceder. Con la demolición actual, «se mantendrá la fachada y se dejará la capilla», que podrá volver a utilizarse. Pero con la obra, el grupo de residentes dispondrá de mayor superficie al exterior.

Aunque «al estar en un punto tan céntrico, ha habido todo tipo de rumores», reconoce Paco Nemesio, del patronato de la fundación, «no está previsto construir nada donde estaba el asilo, ni mucho menos viviendas».

No obstante, la superficie que se gana, «quedará en reserva por si dentro de 10 ó 20 años» es necesario ampliar la residencia o crear algún otro tipo de servicio como minipisos para las personas usuarias», que determinen los tiempos o las necesidades sociales de ese momento.

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