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Las dominicas abandonan Torrent

«Ahora uniremos fuerzas y debilidades con nuestras hermanas paterneras», afirman en una carta

Un vehículo de mudanza, ayer, en el interior del convento de las dominicas en Torrent. | SARA COBOS

Un vehículo de mudanza, ayer, en el interior del convento de las dominicas en Torrent. | SARA COBOS

La falta de vocaciones y la consiguiente renovación de las plantillas de las congregaciones, unida a la directriz de Roma de cerrar los conventos con menos de cinco monjas, está provocando en los últimos años la reagrupación de las religiosas asentadas desde hace décadas en la comarca de l’Horta. Las últimas en hacer las maletas son las dominicas del monasterio ubicado en la partida del Alter, en Torrent.

La Federación de la Inmaculada Monjas Dominicas ha remitido una carta a diferentes parroquias de Torrent en la que comunican su marcha de la capital de l’Horta Sud y su traslado al Monasterio de Santa Catalina de Siena, en Paterna. De hecho, durante la jornada de ayer en el convento torrentino se vivía el trasiego habitual en una mudanza, con entrada y salida de vehículos. La religiosas confirmaron a este diario su marcha pero evitaron dar más explicaciones.

La dominicas, en la carta a la que ha tenido acceso este diario, señalan que la historia «tiene su ritmo» y que «los años pasan sin remedio». En este sentido, reconocen que «hemos tenido tiempo en que abundaban las vocaciones y los claustros de los monasterios se llenaban de jóvenes. El nuestro ha sido uno de ellos». En cambio, revelan que «ahora somos menos y gran parte de la comunidad ya mayores, pero con el deseo de seguir viviendo nuestra vida contemplativa de la mejor manera posible, pues la iglesia y el mundo continúan necesitando de nuestra oración». De ahí, que con su traslado a Paterna, de la misma congregación, logren «unir fuerzas y debilidades con nuestras hermanas, que nos acogen con cariño».

Las religiosas sostienen que «nunca pensamos que llegaría este momento. Hemos vivido felices, muy felices, en el monasterio de la Inmaculada, situada en esta hermosa y acogedora ciudad de Torrent (desde 1968), en la que nos hemos sentido aceptadas y queridas». Ahora, en su despedida, las dominicas, quieren expresar su «gratitud a todos, que siempre nos han manifestado cercanía y apoyo». Además, revelan que su intención era realizar una misa de celebración por su marcha pero por cuestiones sanitarias y ante el repunte de contagios, ha sido descartada.

El futuro del monasterio

Con la marcha de las monjas de Torrent queda pendiente el uso al que se destinará el convento, un complejo con varios edificios que conforman un cuadrado, con plaza central y templo para misas.

Agrupación de congregaciones en los últimos años

La agrupación de congregaciones religiosas en los últimos años en la comarca ha sido una tónica, con el fin de ahorrar costes y disponer de los edificios que se iban quedando vacíos. En 2011, las Siervas de María de Mislata, entonces solo cuatro, ‘emigraron’ a Sagunt. En 2013, la madre superiora de las Pasionistas de Torrent advertía en un reportaje de este diario que «al final, todas acabaremos por cerrar las casas». En 2018 solo quedaban tres monjas en el convento de Santa Gemma de Torrent, hoy clausurado. Ese mismo año, las Siervas del Hogar de Madre, fundada en Toledo pero con una delegación en el Vedat, se mudaban al convento de la Trinidad. El complejo que dejaron las hermanas en Torrent, propiedad de las dominicas, fue utilizado por el arzobispado para impulsar, en enero de 2020, un hogar para 24 menores de edad. Con la pandemia, el Ayuntamiento de València también ha usado otra parte de las instalaciones para personas sin hogar.

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