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Picassent clausura la cantera y abre expediente sancionador a la empresa

La gestora operaba sin licencia medioambiental

Las puertas de la cantera, cerradas con un candado y el precinto de la Guardia Civil. | L-EMV

La alcaldesa de Picassent, Conxa Garcia, ha firmado un decreto por el que abre expediente sancionador a la empresa que gestiona la cantera, al operar sin tener la pertinente licencia medioambiental y ha ordenado la restauración de la zona, después de que varios camiones hayan depositado toneladas de todo tipo de residuos.

La cantera de Picassent, ubicada en la partida de la Soroisa, inició su explotación en el año 1975. Casi cuatro décadas después, en concreto en 2012, se paralizó definitivamente su actividad tras varios procesos judiciales. El siguiente paso era acometer la restauración de la zona tras años y años de extracciones de áridos. Pero el vaso excavado era tan vertical que la única manera restituir el entorno era mediante el vertido de áridos.

La empresa que explotaba hasta entonces la cantera firmó un acuerdo con el consistorio a treinta años para la restauración, gestión, compensación económica al consistorio y demás. Todas las actuaciones se ejecutarían a través de un tercero, al que la crisis se llevó por delante (era la misma empresa que gestionaba un vertedero de escombros en la partida de la Contienda, en Torrent, y que también ha acabado en los tribunales y con la intercesión de la conselleria de Medio Ambiente) y el plan quedó paralizado.

Hace unos meses, la explotadora inicial presentó al consistorio otro posible gestor para desarrollar el proyecto. Entre las alegaciones se planteó que el área se convirtiera en una masa forestal, dada la dificultad de que los terrenos volvieran a ser agrícolas.

Compromís dio la voz de alarma

En el pleno de septiembre, la edila de Compromís, Trini Carballo, alertó al ejecutivo socialista de que los camiones ya estaban entrando y depositando toneladas de residuos de todo tipo en el recinto. El gobierno municipal encargó un informe a la Policía Local, que efectivamente certificó el inicio de la actividad sin haber acometido las primeras actuaciones previas necesarias, tales como la impermeabilización del vaso, el acondicionamiento de los caminos, el control de reciclado de todo aquello que se pueda reciclar, así como la retirada de elementos peligrosos. Tampoco contaba con la preceptiva licencia ambiental, y únicamente estaban funcionado con una autorización provisional que contempla la Declaración de Interés Comunitario.

El ayuntamiento dio parte al Seprona, que se reunió con la alcaldesa Conxa Garcia y la concejala de Urbanismo, Lola Albert para abordar la situación. Tras el encuentro, los agentes de la Guardia Civil precintaron la entrada a la cantera, y así permanecerá hasta nueva orden.

En este sentido, la alcaldesa de Picassent ha firmado un decreto en el que abre un expediente contra la mercantil. En el documento, el consistorio concede quince días para que presente alegaciones, así como la pertinente licencia ambiental. El decreto también ratifica el cierre de la cantera, suspende cualquier actividad y ordena la restauración al estado anterior al acuerdo. Es decir, la retirada de todo lo que se haya depositado en las últimas semanas. Para ello, deberán avisar al consistorio para que proceda a la apertura de puertas y permita la entrada y salida de camiones, únicamente para llevarse los toneladas de residuos. El expediente incluye un proceso sancionador contra la mercantil.

La concejala Lola Albert mostró su malestar por lo ocurrido, mientras que Trini Carballo, regidora de Compromís, apuntó que «no nos parece la mejor manera de solucionar el problema de la cantera, pero ya que se hace, que sea bien y respetando las normas y el propio medio ambiente».

Los problemas que puede acarrear para un consistorio las malas prácticas de las gestoras de los vertederos tiene en Torrent un claro ejemplo. La planta de reciclaje se inauguró en 2007 pero con la crisis del ladrillo y varios procesos administrativos, la empresa (la misma que tomó el control de la cantera de Picassent tras su cierre) quebró, y en sus instalaciones quedaron centenares de toneladas de residuos, principalmente escombros. Desde entonces la planta sigue clausurada y ha sufrido varios incendios, los últimos en octubre de 2019, que causaron una gran nube de humo que cubrió Torrent y municipios colindantes.

El Ayuntamiento de Torrent se reunió entonces con la conselleria de Medio Ambiente, que se encargaría de la retirada de los residuos y el desmantelamiento de la zona, actuación que supera ampliamente el millón de euros, mediante una ejecución subsidiaria.

Pero desde entonces apenas ha habido movimientos en la antigua planta de Gemersa. Fuentes municipales señalaron ayer que desde que se produjo el último incendio, se han remitido varios escritos a la Dirección General de Calidad y Educación Ambiental, concretamente tres escritos, en los que se detallaban las actuaciones llevadas a cabo durante el incendio y se pedía que «se gestionara la vigilancia de la zona, así como la erradicación definitiva del problema, para lo que se solicitaba que se agilizaran los trámites para la retirada de los residuos».

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