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Turistas con la casa a cuestas toman la costa de la Marina

La Granadella, el Moraig o la Llobella de Benissa, las calas preferidas por quienes se van de vacaciones en caravanas y furgonetas «camper»

Furgonetas estacionadas en el litoral de rocas del Muntanyar y la cala del Ministro de Xàbia. | A. P. F.

El turismo con la casa a cuestas va a más en la Marina Alta. Los campings funcionan. Pero abundan los turistas que quieren ir totalmente a su bola y hacer noche allí donde les pille. Y les pilla (qué casualidad) en las calas más bellas de la comarca. El fenómeno de las furgonetas «camper», equipadas como caravanas, ha revolucionado las vacaciones. Los bañistas que madrugan están muy equivocados si piensan que van a ser los primeros en llegar a calas como la Barraca y la Granadella, en Xàbia, el Moraig, en el Poble Nou de Benitatxell, o la Llobella, en Benissa. Ya están allí los turistas de la casa a cuestas. Han dormido a un paso del mar.

El auge de este turismo salta a la vista. Xàbia ha prohibido aparcar en primera línea del litoral del Primer Muntanyar (un tramo costero recuperado para caminar, correr y dar pedales). Ha habilitado dos aparcamientos en cada extremo de esta franja de playa de cantos rodados y rocas. Y allí los fines de semana hay hileras de caravanas y furgonetas «camper». En las revueltas del vial en zigzag que sube desde la cala de la Granadella, también hacen noche estos turistas nómadas que suelen llevar a cuestas kayaks y tablas de surf.

El turismo está cambiando. No hay duda. En la segunda quincena de julio, también se ha detectado en Xàbia, Moraira o Dénia que grupos de jóvenes estudiantes alquilan chalés y apartamentos para celebrar en la costa de la Marina Alta el fin de curso. La pandemia ha dado alas a este turismo estudiantil. A estos jóvenes les chifla el turismo activo. Y la fiesta, es natural.

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