Un secreto a voces y a gritos... de auxilio. Las calas más recónditas de Xàbia, aquellas que hasta no hace tanto solo conocían los pescadores de los acantilados (de «les pesqueres de cingle»), han pasado del secreto al tumulto. El auge de los deportes náuticos y las redes sociales han arruinado el sigilo. El primer fin de semana de julio ya ha dejado imágenes de masificación en recodos escondidos de la abrupta costa que va desde la cala de la Barraca a la Granadella. El domingo decenas de embarcaciones de recreo fondearon en la entrada a la cala de En Caló. Al tiempo, un enjambre de kayaks recorría este litoral. Mientras, turistas cargados de neveras y sombrillas pretendían encontrar una senda que les llevara hasta En Caló. No existe. A la cala solo se puede llegar por mar. Está encajada en los acantilados.

Kayaks y tablas de paddle surf, en la orilla de En Caló.

Kayaks y tablas de paddle surf, en la orilla de En Caló. alfons padilla. xàbia

Algunas de las embarcaciones llevaban música. Atronaba. Las tablas del paddle surf y los kayaks invadían la estrecha orilla.

El domingo el mar estaba ya más tranquilo, pero el sábado sí hubo fuerte marejada y más de un explorador de «calas secretas» se llevó un susto. La Cruz Roja tuvo que rescatar o atender a 17 bañistas que ignoraban que este litoral paradisiaco puede convertirse en un infierno. Este diario ya adelantó en su edición digital que dos bañistas de 32 y 37 años que pretendían llegar a la llamada «cala Paradís» (un invento de algunas empresas de turismo) se quedaron atrapados en el agua. El oleaje zarandeaba su kayak hinchable y lo empujaba hacia las rocas. La Cruz Roja rescató a estos dos bañistas y también auxilió a otros cuatro en En Caló, a dos en la Barraca y a otros dos en la Granadella. Estos dos últimos hicieron oídos sordos a los socorristas, que trataron de disuadirlos de que se bañaran en la zona de más fuerte corriente. La Cruz Roja también atendió a 7 tripulantes de un catamarán turístico que se marearon y tuvieron que desembarcar.

El anzuelo de las calas secretas está atrayendo a muchos bañista que ignoran los peligros de este litoral. De ahí que la concejalía de Turismo de Xàbia ya esté difundiendo advertencias que deben seguir los bañistas para evitar sustos. Les pide que, además de consultar la previsión meteorológica y el estado del mar, pregunten a los socorristas antes de hacer una ruta con un kayak o una tabla, que lleven agua y el móvil cargado, que con bandera amarilla no se aventuren en el mar y que siempre informen a sus familiares de la hora a la que tienen previsto regresar.