Suscríbete BLACK WEEK

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El virus dispara la importación de cítricos

Las compras de agrios en Europa desde la pandemia de covid-19 crecen hasta un 76% - Sudáfrica y Argentina sacan partido en el viejo continente

Esto es una prueba
adaslkadladksad 
asdasdasd.  lkasdalkdj

Esto es una prueba adaslkadladksad asdasdasd. lkasdalkdj

E l llamado ‘efecto Covid’ impulsó de lleno las exportaciones de cítricos españolas a la Unión Europea (UE) en una campaña -la de 2019/20- que resultó ser corta en producción y que acabó también de manera adelantada por el aumento de la demanda. Pero la pandemia también aupó y de qué manera las importaciones procedentes de países terceros; es decir los no comunitarios. Esa es la conclusión fundamental del último informe Seguimiento Reforzado de las Importaciones, que regularmente realiza el Ministerio de Agricultura y que en esta ocasión acumula cifras actualizadas hasta julio del presente ejercicio. Hasta esa fecha y durante esos primeros siete meses de 2020 las compras europeas de naranjas, mandarinas, limones y pomelos a países terceros sumaron la cifra récord de 1,354 millones de toneladas, un 23 % superior a la media registrada durante los últimos cinco años en ese periodo y un 32 % más que la acumulada en 2019 (1,025 millones de Tm).

La positiva inercia descrita para los principales proveedores europeos y competidores, por tanto, del sector naranjero español, benefició especialmente a Sudáfrica, mucho más que a cualquier otra potencia exportadora naranjera. Esta vez, según los propios datos suministrados por la Citrus Growers Association of Southern Africa (CGA), contabilizados hasta la penúltima semana de octubre (ya casi finalizada su campaña), el país austral había exportado a la UE hasta 944.046 toneladas de cítricos, por las 778.482 de 2019 o las 814.310, hasta entonces su mejor registro, de 2018.

El crecimiento de Sudáfrica en el viejo continente con respecto a 2019 ha sido espectacular. En naranjas las ventas a la UE han subido un 29 % y un 13 % en el Reino Unido hasta contabilizar en total 497.046 Tm. Por su parte, en mandarinas el crecimiento sobre 2019, siempre según el documento de la CGA, ha sido si cabe más importante, de un 38 % en la UE y de un 32 % en el mercado británico hasta totalizar unas exportaciones globales al conjunto de la Unión de 180.759 Tm. Es en esta parcela donde más se solapa la oferta española de clementinas y satsumas precoces con la de mandarinas tardías sudafricanas, lo que -como viene lamentándose el sector en los últimos años- complica sobremanera el arranque de la campaña española. El mayor aumento se produjo, sin embargo y con mucha diferencia, en los limones sudafricanos, que registraron un alza del 72 % en la UE y del 55 % en las islas británicas para acabar sumando 140.530 toneladas. El resto, hasta 92.372 Tm, corresponde a pomelos que, al contrario que el resto de categorías, se redujeron un 9 % y un 16 %, respectivamente.

Los problemas de Argentina

La histórica campaña de Sudáfrica, eso sí, se vio beneficiada por las complicaciones sufridas por el otro gran suministrador europeo de cítricos, fundamentalmente de limones pero también de naranjas: Argentina. El país sudamericano fue el primero que suspendió unilateralmente el 1 de julio los envíos a Europa de limones, dada la cifra récord de rechazos producidos en puertos europeos a causa de la presencia en sus partidas del hongo de cuarentena por «mancha negra». El 14 de agosto, además y por el mismo motivo, la Comisión Europea ordenó paralizar temporalmente las importaciones de naranjas y de limones, lo que alteró definitivamente el tramo final de la temporada del hemisferio sur y lógicamente fue aprovechado por el resto de competidores de esta procedencia liderados por Sudáfrica, aunque también por Chile o Brasil. Aún así, Argentina incrementó de enero a julio de 2020 sus exportaciones de cítricos un 76 % con respecto a 2019 y casi un 34 % con respecto a la media del último lustro, totalizando unos envíos a la UE y Gran Bretaña de 115.063 Tm.

Pero el frenesí importador europeo provocado por el incremento de la demanda a causa de la covid-19 también benefició de manera importante a las potencias de la ribera sur del Mediterráneo. Así lo refleja el referido estudio del ministerio, que evidencia mejores cifras para Marruecos, Turquía e Israel y un histórico récord en el caso de Egipto. Efectivamente, el renovado interés de los europeos por consumir agrios y mejorar de esta manera su sistema inmunológico permitió que el país de los faraones alcanzase en esos siete meses una exportación a la UE de 334.085 Tm, que implicó un aumento del 16% sobre el mismo periodo del año anterior (de enero a julio de 2019) pero una mejora del 23,6% respecto a la media en ese mismo plazo de tiempo del último lustro. Marruecos, por su parte y como segundo suministrador europeo que compite en la misma campaña que la fruta española, llegó sólo a algo más de la mitad de las cifras egipcias; esto es, a 174.657 Tm. Su aumento (de enero a julio) resultó ser mucho más modesto: del 10,4% con respecto a 2019 y de solo el 3,4% en relación a la media de los últimos cinco años.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats