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Martí

El taxicidio

Estoy de acuerdo con Juan Tallón, el escritor universal más gallego. Fue muy grande ver cómo un taxi aparcaba en la Quinta Avenida y descendía pausadamente Audrey Hepburn, con esas perfectas gafas oscuras y su perturbadora sonrisa. En esa escena de «Breakfast at Tiffany's» el sector del taxi alcanzó la cúspide. Todo lo que hubo después fue un lógico declive. En las series y el cine en linea ya no salen taxis, Uber lo copa todo, incluso algunos de sus conductores son los protagonistas, como Denzel Washington en «The equalizer 2». He subido en taxis que huelen, en otros donde el chófer ni me ha dado los buenos días, incluso me bajé de uno cuando el propietario empezó a dar arengas a Hitler con el brazo en alto. Sé que esos son una minoría, igual que los taxistas violentos. Pero mientras el resto de sus compañeros dejen a esos energúmenos como representantes de uno de los servicios públicos más básicos, perderemos todos. Unos más que otros.

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