07 de abril de 2020
07.04.2020
Levante-emv
El comentario del tiempo

Polo Norte: ozono

07.04.2020 | 04:15
Polo Norte: ozono

Estos días se ha difundido una noticia preocupante: los niveles de ozono en el Polo Norte han marcado un peligroso mínimo este invierno. Sí, en el Polo Norte. Estábamos habituados a hablar del «agujero de ozono» en la Antártida, pero no se sabía, al menos no se había difundido al gran público, que en el Polo Norte también se produce una disminución de la presencia del ozono de la estratosfera durante los inviernos. En el Polo Sur los valores más reducidos tienen lugar en el mes de septiembre, al final del invierno y comienzos de la primavera allí. Por eso, los bajos valores ahora señalados para el Polo Norte se han registrado en el mes de marzo, coincidiendo con el final del invierno y el inicio de la primavera aquí, en nuestro hemisferio norte. Porque la disminución de los niveles de ozono de la estratosfera, tanto en el Polo Sur como en el Norte tienen relación con las bajas temperaturas que se alcanzan en los respectivos inviernos en la alta troposfera y baja estratosfera de las regiones polares. Y a ello se une la presencia de elementos químicos, procedentes de la contaminación, que quedan confinados en aquellas latitudes por los fuertes vientos que circulan en el borde de ambos Polos. Este año las temperaturas registradas en la baja estratosfera sobre el Polo Norte han sido muy bajas. Ocurrió ya en 1997 y en 2011, que también registraron un «agujero de o zono» en el Polo Norte. Ahora ha vuelto a ocurrir. Mientras en nuestras latitudes medias hemos disfrutado de temperaturas muy poco invernales, sobre el Polo Norte las temperaturas han sido muy frías. Y esto, junto a la contaminación de fondo confinada en la atmósfera sobre el Polo Norte, han sido determinantes para la destrucción del ozono estratosférico que allí se ha producido. A partir de ahora con la subida de temperaturas de la primavera los niveles de ozono de la estratosfera boreal se irán recuperando. Y esperemos que no sea una tendencia en años sucesivos. Sería síntoma de que la circulación atmosférica en nuestro hemisferio habría cambiado de forma importante o de que los valores de contaminación por componentes de cloro habrían aumentado.

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