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Tribuna

Alberto Soldado

El bautizo de un nuevo trinquet

Almassora inaugura un trinquete municipal. Será el próximo sábado día 30 de abril, sábado, con una partida entre primeras figuras. La localidad de La Plana, donde este deporte parece recobrar bríos perdidos, cuenta con una historia densa que se niega a perder. A finales del siglo XIX se levantó el denominado Trinquet Sport de propiedad privada, pues entonces el Joc de Pilota permitía esa inversión, que tuvo vida hasta principios de los años setenta. Se conserva un cartel de 13 de noviembre de 1927 que anunciaba a Rovell de Denia (padre de Rovellet) y Emiliet deCastelló contra Nelet de Alberic, Arriero y Diari de Vila-real. Se jugó a la modalidad de Rebote, muy popular en las tierras castellonenses. A Rebote se acabó jugando en el majestuoso Frontón EderJai de Benidorm en sustitución de la cesta punta.

Cada trinquete que se inaugura es una semilla de esperanza en el futuro de nuestro Joc de Pilota. El Ayuntamiento de Almassora ha sido sensible a las ilusiones del club local, que, contra vientos y mareas, indiferencias y menosprecios ha sabido mantener la llama de la afición y poder disfrutar ahora, a partir de este próximo sábado, de una digna instalación en la que los jóvenes del pueblo podrán conocer los secretos que encierra la belleza de la pilota de vaqueta.

Cada jornada inaugural la celebramos como se celebra la llegada de un nuevo miembro a la familia. Queremos bautizarlo y no hay mejor nombre, ni más justo y necesario que el de “Antoniet”, porque el pelotari de Almassora fue referente durante más de dos décadas del profesionalismo en La Plana. Alcanzó las mayores alturas en el escalafón pues se anunció contra Rovellet, Eusebio y Genovés. En trio era capaz de formar cartel contra Paco, y con eso está dicha su grandeza. Si nos vamos a las estadísticas fue campeón nacional, en 1973, junto a Gat y Carboneret. Tenía 25 años y representó al Trinquet de Vila.real. Antoniet era un jugador de estilo clásico, que gastaba el sobaquillo con poderío y elegancia. Una de sus mejores pegadas era el bot i braç con la izquierda, que le permitía restar las pelotas más difíciles en el “pou” de Pelayo, trinquete donde siempre gozó de muchas simpatías. Fue el sucesor natural del Xiquet de Vila-real y el precursor del inolvidable Mezquita. Los jugadores de La Plana parecen dotados de una especial facilidad para el dominio de los rebotes. La Plana sigue siendo cantera de aficionados y de buenos profesionales. La construcción de este trinquete se une a los de Xilxes, Borriana, Vila-real, Castelló de la Plana, Borriol y Onda, todos ellos en plena actividad.

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