Opinión

Los guerreros de Compromís

Joan Baldoví, diputado valenciano en las Cortes nacionales por Compromís, ha presentado su candidatura a la Generalitat por esta formación criticando la amabilidad del Gobierno de Ximo Puig con el de Pedro Sánchez a cuenta de la infrafinanciación valenciana. Además, ha prometido ser más guerreo en todo aquello que afecta a los intereses valencianos.

Ahora bien, no encajan con este propósito los casi trece años que lleva ocupando el escaño como diputado y los magros resultados de su apoyo reiterado a los Presupuestos de Sánchez. Visto lo visto, poco parece quedar de aquel Compromís que, con Baldoví al frente, se presentaba a las elecciones prometiendo la modificación del sistema de financiación autonómica, que cuestionaba incluso el cupo vasco, y que ha acabado votando, un día sí y otro también, de la mano del PNV y de Bildu, mientras se difuminaban las reivindicaciones valencianas.

Hoy los líderes de Compromís parecen haberse convertido en escuderos del PSOE, Sancho Panzas acomodados al sillón y al cargo. Por eso sus repentinas referencias a la benevolencia de Ximo Puig con Sánchez, parecen cantos de sirena, un cascarón hueco con el que intentar marcar discurso propio. Hasta el líder de Esquerra Republicana de Catalunya, Gabriel Rufián, le apuntó en su reciente visita a València la falta de crítica al gobierno.

Pero no es Baldoví el único que parece tener mala memoria o memoria selectiva. Joan Ribó, antes de ser alcalde, enarbolaba el estandarte de la financiación, pero una vez instalado en la alcaldía, la reivindicación fue apagándose y ya no se escucha ni como murmullo. El propio presidente de las Corts Valencianes, Enric Morera, antes de ocupar su cargo, aseguraba que su formación no descansaría hasta que la Comunitat Valenciana dejara de ser la gran marginada en el reparto del dinero del Estado. Pero sólo puso el énfasis cuando quien gobernaba era Mariano Rajoy. Tras ocho años como máximo representante de la Cámara valenciana, sólo se le oye de tanto en tanto mencionar el asunto de pasada.

Los hechos son los que son: los ‘guerreros‘ de Compromís, con Baldoví a la cabeza, no han impedido que el año pasado la Comunitat Valenciana fuera la que menos fondos recibió, situándose a casi doscientos euros de distancia por ciudadano de la media nacional, mil euros menos que cántabros o riojanos, o seiscientos menos que los catalanes. En 2023, año de elecciones y de rendir cuentas, no sólo no mejorará la situación, sino que seguirán ampliándose nuestras diferencias con dichos territorios. Por perder, con estos guerreros se ha perdido hasta el agua.