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El campo

Algemesí pacta la reconversión varietal para reimpulsar la agricultura

El ayuntamiento y la cooperativa impulsarán conjuntamente la plantación de frutales que sean rentables por su elevado valor de mercado

Algemesí pacta la reconversión varietal para reimpulsar la agricultura vicent m. pastor

La agricultura está en horas bajas. Pese a que todavía moviliza buena parte de la mano de obra de la comarca, está lejos de ser ese gran motor económico que era extremadamente rentable. Cada vez cuesta más vivir del campo, pese a que la población mundial crece y, en consecuencia, también las necesidades de consumo. Pero estas cambian y adaptarse es la clave. Por ello, el Ayuntamiento de Algemesí y su cooperativa, la Copal, abordarán conjuntamente el progresivo cambio varietal en las parcelas de su término rural. Los productores actuales podrán recuperar la ilusión y será más sencillo que cuenten con un relevo generacional.

Esa es una de las claves. Si el campo no resulta atractivo por su rentabilidad económica, los jóvenes no se acercarán jamás. «Este es un problema muy grave que vemos en toda la Ribera, no solo en Algemesí», explica el nuevo presidente de la Copal, Vicente Bomboí, a Levante-EMV. «Nuestros hijos no están por la labor de trabajar en el campo porque ven que los resultados no son buenos como para continuar con nuestras plantaciones de cítricos y caquis. El mejor incentivo es la creación de nuevas plantaciones con productos que se adapten a las demandas del mercado», añade.

El problema es más serio de lo que parece y si no se aborda con premura e innovación, las consecuencias pueden ser nefastas para el tejido económico de la comarca. Por ello, tanto cooperativa como ayuntamiento trabajarán codo con codo para abordar la transformación que necesita el campo. «El cambio varietal es una propuesta que surge del Consell Local Agrari y fue apoyada por unanimidad por todos sus integrantes; a partir de septiembre miraremos las posibilidades económicas del consistorio para poner en marcha este proyecto», avanza al respecto la alcaldesa de Algemesí, Marta Trenzano.

Precisamente, esta semana se celebró, a petición de la oposición, un pleno extraordinario en el que el PP pedía la condonación del IBI rústico. Los populares no dudaron a la hora de tachar el voto en contra del gobierno como «la mayor traición a nuestros agricultores». La alcaldesa, por su parte, defendió una postura de mayor recorrido: «Aliviar un año a los agricultores no soluciona nada, porque al siguiente su situación volverá a ser delicada. El dinero público se debe destinar a cambiar las cosas. Rebajar el IBI a todas las parcelas agrarias supone premiar también a quien tiene su campo abandonado. Implementar proyectos que ayuden a su transformación se traducirá en compras de plantones en viveros, sueldos para cultivar la tierra y cuidarla y, en definitiva, reactivar la rueda en búsqueda de esos beneficios agrícolas que ahora no se obtienen», argumentó Trenzano. Pan para hoy, hambre para mañana.

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