La anhelada conexión de Alzira con la AP-7 sigue en vía muerta un año después

Los empresarios admiten que no ha habido avances desde que el ministerio comunicara que aceptaba asumir el enlace Las elecciones generales y los meses consumidos hasta la investidura demoran una aspiración de más veinte años

Varios vehículos circulan por el polígono de la Carretera de Albalat.

Varios vehículos circulan por el polígono de la Carretera de Albalat. / Agustí Perales Iborra

Rubén Sebastián

Rubén Sebastián

Una de las grandes aspiraciones de los empresarios alzireños es todavía una promesa por cumplir. Las obras para habilitar la anhelada conexión directa de la capital de la Ribera Alta con la autopista AP-7 carecen de fecha de inicio. Ayuntamiento y patronal recibieron, a principios de año, la confirmación por parte del Gobierno de que sería una actuación que vería la luz a lo largo de la presente legislatura. Sin embargo, el ciclo electoral ha demorado el procedimiento administrativo y crece la incertidumbre ante la ausencia de nuevos detalles.

«Seguimos todavía a la espera de novedades. Tras más de veinte años de reivindicaciones, hasta que no veamos empezar las obras no nos lo creeremos del todo», comenta en tono escéptico el presidente de la Asociación Empresarial de Alzira, Raúl Tudela. Fue precisamente a principios de este año, durante la gala de la economía de la ciudad, cuando se anunció que el Gobierno aceptaba, al fin, ejecutar la conexión directa con la autopista.

El proyecto escogido, aunque entonces se encontraba todavía por definir, planteaba un vial que discurriría en paralelo a la propia AP-7 y que enlazaría con la autopista en la zona del antiguo peaje de Algemesí. La conexión permitiría a los transportes comerciales llegar a la AP-7 desde el polígono de la Carretera de Albalat «en minuto y medio», detalló en su momento el alcalde de la ciudad, Diego Gómez. El Ministerio de Transportes aceptó esta alternativa y hacerse cargo de los costes, ya que era simple y económica al aprovechar el actual puente para conectar la carretera de Albalat con el futuro vial.

Transporte de mercancías

La maquinaria administrativa, sin embargo, avanza a una velocidad menor este año debido a las elecciones. Desde la votación en julio hasta la designación de Pedro Sánchez como presidente el pasado mes, el Gobierno en funciones apenas ha realizado avances significativos. «Esperamos tener pronto alguna noticia positiva por parte de la Administración», apostilla Tudela, que ha liderado desde hace años la reivindicación empresarial como líder de la patronal alzireña.

Carretera de Albalat.

Carretera de Albalat. / Agustí Perales Iborra

No en balde, la conexión directa de una de las principales áreas industriales de la ciudad con la AP-7 representaría un importante avance para el desarrollo económico de Alzira, al tratarse de la arteria de comunicación más importante del litoral mediterráneo. La autopista representa, para las empresas, un trayecto prioritario en el transporte internacional de mercancías. Sin embargo, las flotas comerciales se resignan a dar un rodeo que implica perder su valioso tiempo. Esta debe ser la legislatura en la que se materialice. Ni el ayuntamiento ni la patronal entenderían que no fuese así.