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Una moción con tintes de extorsión

? El último intento del PP para que Cs suscriba una moción de censura a la alcaldesa de Gandia incluye grabaciones secretas que califica de corrupción ? Salvador Marí ofreció ampliar el campo de golf junto a la Casona y hoteles en la playa de l'Auir

Una moción con tintes de extorsión

Una moción con tintes de extorsión

Ni existe una asociación llamada «Saltándose la línea roja» ni mucho menos está integrada por militantes de Ciudadanos (Cs) de Gandia descontentos con la gestión del concejal Ciro Palmer. La última operación para que Palmer firmara una moción de censura que desbancara a Diana Morant de la alcaldía de Gandia ha sido tramada por personas del Partido Popular de esta ciudad.

El rocambolesco relato de lo sucedido bien merece convertirse en novela de intriga, pero en Cs no dudan en calificarlo de «operación mafiosa» e «intento de extorsión», y hasta el mismo concejal Palmer definió la «presión» que recibe del PP para firmar una moción de censura con una expresión que abruma: «me ponen la pistola en la cabeza».

La historia arranca el pasado lunes cuando, por primera vez, un supuesto colectivo llamado «Saltándose la línea roja» que forman «militantes de Cs» revela una grabación realizada meses antes al asesor de Cs de Gandia, Salvador Marí, la que, en una conversación con cuatro miembros del Club de Golf de Gandia, del que es socio, plantea que está dispuesto a gestionar desde el ayuntamiento la ampliación de las instalaciones en un terreno rústico situado justo al lado. Y señala, dirigiéndose a los socios, que sería necesario aportar 400.000 euros para comprar los terrenos adyacentes, situados entre Gandia y la playa, en la zona conocida como la Casona.

En la nota de prensa que se adjunta con la grabación, «Saltándose la línea roja» sugiere que los 400.000 euros serían para el propio asesor de Cs, habla de escándalo político y anuncia nuevas entregas de otras conversaciones registradas a Salvador Marí.

Efectivamente, la segunda grabación salió el jueves, y en la misma se escucha a Marí diciendo que dispone de grupos de inversores para construir cuatro hoteles de cinco estrellas en la playa de l'Auir de Gandia, que sigue siendo suelo urbanizable.

En el comunicado adjunto «Saltándose la línea roja» señala: «queremos dejar claro que somos de Ciudadanos», una aclaración que no hace más que acentuar las sospechas que ya se tenían en ese momento de que, en realidad, detrás de este «destape de grabaciones» están miembros del Partido Popular de Gandia que pretendían utilizarlas para forzar a que Cs firmara una moción de censura contra la alcaldesa de Gandia.

En primer lugar, y según ha podido comprobar este periódico, el primer documento remitido salió de un ordenador registrado a nombre de «Arturo», como aparece en los metadatos del archivo informático. Seguramente al revelarse ese detalle, en el segundo escrito ese «Arturo», nombre de pila del exalcalde y expresidente del PP, Arturo Torró, ya ha desaparecido.

En segundo lugar, el jueves de la semana pasada, antes de que estas grabaciones vieran la luz, el concejal gandiense Guillermo Barber, hombre fiel a Torró, se reunió con Ciro Palmer en un bar del paseo de les Germanies para hablar de mociones de censura.

En ese punto divergen las versiones. Según Palmer, el concejal del PP le informó de que habían grabado a Salvador Marí en conversaciones «comprometedoras» y que si las revelaban acabarían con su carrera política. ¿El precio para callar?: Firmar la moción de censura y hacer alcalde a un concejal del PP. Palmer, otra vez, rechazó el «ofrecimiento» y trasladó a Barber su malestar.

Barber, en cambio, niega esa versión, señala que fue Palmer quien le sugirió el encuentro para hablar de mociones de censura, y que de su boca no salió nada de grabaciones a Marí. El concejal popular indicó a este periódico que, en realidad, lo que Palmer pretende es «crear una cortina de humo para esconder una posible corrupción en su partido».

El escándalo salta a las Corts

Pero es que, al no tener respuesta afirmativa del líder de Cs en Gandia para firmar la moción de censura, miembros del PP trasladaron la presión a Cs de València. De eso se encargó el diputado de les Corts y exvicepresidente del Consell, José Ciscar, quien transmitió a dirigentes de la formación de Rivera la necesidad de echar a la alcaldesa de Gandia por las grabaciones que «comprometían» a Salvador Marí.

Tampoco Cs picó en ese intento y es entonces cuando, el lunes de esta misma semana, la dirección del PP de Gandia, con su presidente Víctor Soler a la cabeza, salió en rueda de prensa para anunciar que «nunca más» se planteará presentar una moción de censura junto a Cs de Gandia y para expresar con aire de solemnidad que los 12 concejales de esta formación «estarán en la oposición hasta el final de la legislatura».

(Más información en pág. 11)

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