Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Consecuencias en muchos otros municipios de la Safor

A las limitaciones del Pativel, el decreto del Gobierno español condiciona la actividad urbanística más allá de la costa

Oliva ha dado la voz de alarma, pero el Real Decreto aprobado el pasado mes de diciembre por el Gobierno de España que modifica varios reglamentos referidos a planificación hidrológica seguro que va a tener consecuencias en otros municipios de la Safor y del resto de la Comunitat Valenciana.

Atendiendo al riesgo de sufrir inundaciones, esta acción del Gobierno de Rajoy afecta a posibles nuevas urbanizaciones, e incluso a la concesión de licencias en áreas ya construidas de todas aquellas localidades en las que el Plan de Acción Territorial sobre Prevención del Riesgo de Inundación en la Comunitat Valenciana (Patricova) sitúa grandes extensiones inundables.

En la Safor, municipios como Tavernes de la Valldigna, tanto en el casco urbano del pueblo como especialmente en el de la playa, Xeraco, Xeresa, Gandia y todas las áreas litorales cuentan, en mayor o menor medida, con zonas susceptibles de quedar bajo las aguas, y más aún en periodos de retorno de 500 años, como fija la norma aprobada por el Gobierno español.

A falta de que los técnicos analicen las consecuencias, toda el área litoral de Tavernes de la Valldigna está bajo la influencia de un posible desbordamiento del río Xúquer, y este fue precisamente uno de los motivos que alegaron en su día técnicos de la Generalitat Valenciana para rechazar la propuesta de la gran urbanización denominada «la Vall del Mar». La última gran inundación de toda esa zona ocurrió en 1996, pero fue especialmente significativa la de la «pantanada» de Tous, en octubre de 1982.

Si el Plan de Acción Territorial de la Infraestructura Verde del Litoral (Pativel) aprobado por la Generalitat ya va a limitar considerablemente el desarrollo de nuevas urbanizaciones junto al mar a lo largo de toda la Safor, el Real Decreto del Gobierno de España extiende esas restricciones a una extensión mucho mayor que, además, afecta a zonas alejadas de la costa situadas en las inmediaciones de cauces fluviales, en las llamadas áreas de policía fluvial y a terrenos de áreas bajas con deficiente drenaje que se inundarían en episodios de fuertes lluvias o por el desbordamiento de ríos y barrancos.

Compartir el artículo

stats