12 de febrero de 2019
12.02.2019
Testimonio

"El Señor me llamó una noche en el silencio del autobús de regreso a casa"

Unos 350 alumnos de colegios católicos de Gandia participan en el acto de celebración del Dia de la Vida Consagrada. Un exalumnos de Abad Sola que se prepara para sacerdote explica en qué momento tomó la decisión de entrar en el seminario

12.02.2019 | 15:33
"El Señor me llamó una noche en el silencio del autobús de regreso a casa"

Todos los colegios católicos de Gandia han participado este martes en la celebración del Dia de la Vida Consagrada, que ha tenido lugar en la Colegiata.

La secretaria autonómica de Escuelas Católicas de la Comunidad Valencia, Vicenta Rodríguez, que ha estado presente en el acto, ha afirmado que "es importante que los alumnos de nuestros colegios conozcan el sentido de la vocación religiosa, profesional o sacerdotal y jornadas como las que hemos celebrado hoy en Gandía fomentan el trabajo en común para conocer qué es un vocación entendida como una llamada en la vida para servir".

Vicenta Rodríguez ha participado en el acto de conmemoración del Día de la Vida Consagrada que se ha celebrado en la Colegiata de Gandia y que ha contado con la participación de los colegios Escolapias Gandía, Carmelitas, Esclavas del Sagrado Corazón, Escola Pía, Abas Sola, Calderón y Borja Jesuitas, y el Vicario Episcopal D. Francisco Revert.

Durante el acto, en el que han participado 350 alumnos de Sexto de Primaria, se ha conocido el testimonio de Mª José Mompó, religiosa Escolapias y antigua alumna del Colegio Escolapias que ha señalado que "la alegría de ayudar a los demás, es lo que llena la vida" añadiendo que "mi amor primero es Jesús, y a partir de ahí, amo a los demás". Sobre la vocación ha indicado que "Jesús siempre nos llama para ser felices".

Otro de los testimonio ha sido el de Lucas Blanes, de 22 años antiguo alumno del colegio Abad Sola y que está estudiando en el Seminario Mayor de Valencia para convertirse dentro de año y medio en sacerdote, que ha explicado su llamada a la vocación. "El señor me llamó una noche, en una Jornada Mundial de la Juventud, en el silencio del autobús de regreso a casa". Después de relatar su experiencia ha manifestado que hay que "preguntarle al Señor cuál es tu vocación para ser feliz, matrimonio cristiano, sacerdocio o vida religiosa. No tengáis miedo a responder cuando el señor os llame", ha concluido.

Por último, los alumnos que han participado en el acto han colgado en unas redes situadas en el altar unos peces en los que han compartido el trabajo realizado en clase. Comenzando con la frase "nos dejamos enredar con Jesús€" los niños han completado las frases con ejemplos como "para guiarnos por el buen camino"; "para confiar en él"; "para sentirnos fuertes y apartar los malos pensamientos de las personas"; "para que más personas crean en él y sigan su ejemplo" o "para tener una educación y esforzarme cada día en mis obligaciones como hija, alumna y compañera".

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