La rápida y contundente actuación de la Policía Local de Bellreguard ha permitido salvar la vida de una perrita que protagonizó una agónica lucha para no perecer ahogada por su propio collar. El suceso, que ha llamado la atención de entidades protectoras de animales, incluye denuncias de un supuesto maltrato animal por parte del propietario de la vivienda en la que ocurrieron los hechos.

Según señalan vecinos que viven en las inmediaciones del piso, el pasado domingo observaron cómo la perrita, que tiene entre 2 y 3 años, trataba de luchar para no morir ahorcada tras haber saltado por el balcón en el que estaba encerrada. Su desesperada situación incluso le causó heridas en las patas al arañar la pared del balcón para intentar ponerse a salvo.

Un vecino que observó y fotografió parte de la escena llamó a la Policía Local de Bellreguard. Los agentes, cuando presenciaron la escena y comprobaron que el propietario no se encontraba en casa, optaron por forzar la puerta y dirigirse inmediatamente al balcón, donde pudieron llegar a tiempo, rescatar y atender a la perrita.

El animal fue entregado a la Asociación de Bienestar Animal de Bellreguard, cuyos representantes señalaron ayer a este periódico que está bien atendida, que se ha alimentado y que se podrá recuperar de las heridas sufridas en las patas.

La perrita, el domingo colgando del balcón de Bellreguard. | LEVANTE-EMV

La perrita, el domingo colgando del balcón de Bellreguard. | LEVANTE-EMV

Pero la entidad de protección de los animales no se ha quedado ahí y solicita que la policía adopte medidas contra el propietario del piso, dado que, según añaden, son muchos los casos de maltrato a los animales que se han visto en esa vivienda.

No solo la perrita rescatada in extremis se encontraba en un estado de inanición, sino que el balcón donde estaba atada presentaba una situación higiénica lamentable, con excrementos y balsas de agua y orines. Además, los vecinos señalan que llevaba uno de esos collares, censurados por las protectoras, que emite descargas eléctricas para reprimir los ladridos. Esa situación de maltrato se ha producido, siempre según testimonios revelados por la Asociación de Bienestar Animal, con otros perros que han estado en ese mismo piso.

La entidad ha querido agradecer al vecino que dio la voz de alarma para salvar al animal, así como a la Policía Local de Bellreguard por su rápida y decidida actuación.