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Parque del Cambro: un espacio único con componente social

Obra, pintura, jardinería y trabajos forestales se unen para, además de ofrecer un lugar singular al municipio, dar una salida laboral a personas con alta vulnerabilidad y muchos años en paro

Varias alumnas de la especialidad de obra colocan pavimento bajo una de las pérgolas. | T. Á.C.

Varias alumnas de la especialidad de obra colocan pavimento bajo una de las pérgolas. | T. Á.C.

El ruido de la mezcladora de cemento no es capaz de acallar la música que sale de varios altavoces colocados estratégicamente para que el sonido llegue a todos y todas. Diferentes estilos musicales amenizan el trabajo y se mezclan con el ir y venir de las carretillas llenas de piedras, las palas que esparcen el material por distintos tramos de la parcela, los rastrillos que lo remueven y las bromas que se lanzan entre compañeros y compañeras mientras realizan sus labores. Es una jornada de trabajo más en el parque que el Ayuntamiento de Tavernes de la Valldigna está habilitando en una esquina que abarca las calles Divina Aurora, Sant Josep y Sant Pere, en la zona del Cambro, probablemente la más calurosa hasta el momento y por eso algunos hacen una parada para beber agua. Quien lo realiza no son trabajadores de una empresa, sino alumnos y alumnas del taller ocupacional Millorem l’Entorn de Tavernes en su tercera edición.

Alumnado de jardinería, forestal y obra realizan distintas labores en el parque, ayer. | T. Á.C.

Cuando esté acabado, algo que se espera que ocurra a finales de este mes, se convertirá en uno de los espacios más singulares del municipio gracias al empeño y el mimo que le están poniendo. Su presencia lo convierte en un parque con un alto componente social, ya que este programa acoge a algunos alumnos y trabajadores, vecinos de la localidad, que estaban en situación de alta vulnerabilidad, parados de larga duración y situaciones de distinta índole.

Parque del Cambro: un espacio único con componente social

Son 30 personas que se dividen en tres modalidades: 10 de jardinería, 10 de obra y pintura y otros tanto de forestal, a los que se suman sus respectivos profesores, una administrativa, un profesor de compensatoria y un director. 36 empleados que trabajan gracias a una subvención de Labora de la Generalitat durante un año. No solo tienen que aprender un oficio mientras trabajan, sino que deben aprobar la parte teórica de sus respectivas especialidades y asingaturas troncales como matemáticas, lengua, idiomas. Si no superan los exámenes, son expulsados y entran otros alumnos en lista de espera.

Parque del Cambro: un espacio único con componente social

El parque del Cambro, quitando una aportación que ha realizado el ayuntamiento para la adquisición de material, no le va a costar prácticamente dinero al municipio y su valor sería mucho mayor si lo que se está haciendo allí lo llevara a cabo una empresa.

En un mismo espacio, entre los propios beneificiarios del taller, el arquitecto municipal y diferentes concejales han encontrado la forma de aunar las tres especialidades para convertirlo en un lugar único en la localidad.

Hace ya meses una empresa instaló unos juegos infantiles y algo de pavimento a su alrededor. Los trabajos costaron alrededor de 100.000 euros y ademas se alargaron en el tiempo por un problema con la adjudicataria. Hoy, aun sin terminar, su aspecto es totalmente distinto. «Nos propusieron hacer un rincón del reciclaje y lo que hemos hecho ha sido dalre la vuelta al concepto y utilizar el reciclaje como arte», explica el director del taller, Javier Gironés. Desde cajones de madera que se utilizan en la industria agrícola hasta ruedas pasando por tuberías de PVC, «que ahora hemos rescatado para darle otra vida», todo vale para convertirse en un elemento más del parque. El artista local Jesús Martín-Lorente «Chule» ha elaborado, también con hierro reciclado, dos piezas que recrean niños dirigiéndose hacia los juegos infantiles, que instalan alumnos de obra y pintura.

Los trabajadores y trabajadoras, que son de todas las edades, realizan sus labores con alegría. «Aquí hay gente a la que siempre le han dicho que no valía, que nunca ha escuchado a nadie decirle que lo hace bien y ahora ven que sí que son capaces y demuestran que pueden llevar a cabo este trabajo», explicaba Gironés. Por eso, «cuando acaban están muy agradecidos», remarca José María Epifanio, maestro de forestal.

Sus alumnos están construyendo un jardín vertical, con diferentes especies, para lo cual han utilizado tuberías recicladas. Es algo inédito en la localidad y cuenta con un sistema de riego adaptado para que la utilización del agua sea la justa y no desperdiciar ni una gota de más.

En unas ruedas se ha insertado tierra y plantado algunas especies vegetales y los cajones de naranjas se han convertido en jardineras. «Lo hemos pintado todo de blanco como un símbolo de la vida nueva que tienen estos materiales», señala el director.

Quienes pertenecen a la especialidad de obra y pintura han colocado diferentes pavimentos por todo el parque haciendo diferentes dibujos en cada pérgola de las que se han instalado para crear espacios de sombra. «Algunos trabajos los han hecho dos o tres veces pero es lo normal porque están aprendiendo y esto son prácticas para ellos», aclara Gironés, que no solo es el director sino que, como el resto de monitores, ejerce de guía también en cuestiones más personales. «La idea es que cuando acaben que se den cuenta de que ante ellos se abre un mundo. Puede que no trabajen de lo que están aprendiendo pero asimilian otros hábitos que habían perdido, como el tener un horario, seguir unas rutinas, etc. Además, se crea un vínculo personal entre ellos porque «nunca suelen trabajar en un mismo espacio los alumnos de las tres especialidades», y en el caso de este parque sí que ha ocurrido. «Han llegado a estar aquí los 30», señalaba Gironés.

En el parque se ha instalado un sistema de riego por goteo que se ha programado y divido en cuatro tramos diferentes por especies vegetales. «De ese modo, se utiliza el agua que cada planta necesita y no se desperdicia nada», indica el director.

Los de jardinería, por su parte, adecuan diferentes espacios utilizando técnicas distintas. Con sumo cuidado varias trabajadores esconden las gomas del goteo. Cuando acaben, en unos meses, todos recibirán un certificado de capacitación de esus especialidades.

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