Entrevista

Emilio Alba, oncólogo: "El cáncer es una enfermedad prevenible. Dos tercios de todos los tumores podrían prevenirse"

El doctor Emilio Alba reivindica la importancia de la investigación e insiste en que si se destinaran más recursos humanos y económicos, como con el Covid-19, el cáncer se curaría antes

Médicos.

Médicos. / Europa Press

Arancha Tejero

El doctor Emilio Alba (1958) lleva cuatro décadas dedicado a la oncología. Nacido en Archidona e hijo de agricultor, reconoce que no siempre tuvo claro que quería ser médico, pero sí recuerda que la curiosidad fue la que le llevó a elegir la oncología como especialidad. «Ahora ser oncólogo es más ‘normal’, pero cuando yo empecé era un campo en el que había muy poco desarrollo», rememora el director intercentros de Oncología Médica de Málaga y catedrático de la UMA, que, tras una vida dedicada a la medicina, se ha convertido en una eminencia médica y un referente internacional en la investigación y lucha contra el cáncer.

El informe de ‘Las cifras del cáncer en España 2024’, publicado por la Sociedad Española de Oncología Médica, advierte de que el número de cánceres diagnosticados aumentará respecto a 2023, ¿cuáles serán las causas de este incremento?

La causa fundamental es el envejecimiento de la población. El cáncer aumenta de incidencia conforme aumenta la edad. Si uno ve las cifras de la incidencia, el número de nuevos casos por quinquenios aumenta conforme creces. De forma que el cáncer en la infancia y en la adolescencia es una enfermedad rara y, conforme vas aumentando la edad, va aumentando la incidencia. No es por azar estrictamente, pero es una enfermedad claramente relacionada con el envejecimiento. Dicho esto, también ahora se está viendo que en los últimos 10-15 años hay un grupo de tumores, los tumores digestivos, en los que parece que hay un aumento en la incidencia en menores de 50 años. O sea que parece que hay dos tendencias que se concatenan y dan lugar a una incidencia más alta: lo que está relacionado con la edad pura y este aumento de ciertos tumores en gente más joven. No se sabe bien por qué es. Hay muchas teorías sobre la alimentación o los antibióticos, pero el hecho es que parece que sí hay un poquito más de aumento. Se mezclan estas dos cosas y sube la incidencia.

Sin embargo, a pesar del aumento de la incidencia, también son más las personas que superan la enfermedad, ¿cuál es la tasa actual de supervivencia del cáncer en Málaga?

La curación del cáncer anda entre un 50 y un 60 por ciento. Aunque todo esto son estimaciones porque no tenemos registros "estrictos" de cáncer en nuestro país. Pero estará alrededor de un 50 y 60 por ciento. Un poquito más alta en las mujeres y más pegado al 50 por ciento en los hombres. Esto es por el tipo de tumores que le dan a unos y a otros. En las mujeres más de la mitad de los tumores son de mama y ginecológicos, que son tumores en los que la curación ha avanzado de forma muy importante. Mientras que los hombres tienen más cáncer de pulmón, que es un tumor que se asocia a una tasa de curación menor. Pero lo que sí es cierto es que la tasa de curación casi se ha doblado en los últimos 40 años.

¿Cuál es el motivo por el que el cáncer de pulmón es uno de los más letales?

Se debe fundamentalmente a que la mayoría de las veces, cuando se diagnostica, es una enfermedad que ya ha dado lugar a metástasis en otros sitios del cuerpo. El 90% de los pacientes que se mueren con cáncer se mueren por metástasis. Entonces, esa es la principal causa de que la mortalidad sea tan alta. La tasa de curación del cáncer de pulmón es menos del 20%.

Emilio Alba, en una imagen tomada esta semana.

Emilio Alba, en una imagen tomada esta semana. / ÁLEX ZEA

¿Hay tumores que se podrían evitar mejorando los hábitos de vida?

El cáncer es una enfermedad prevenible. Dos tercios de todos los tumores podrían prevenirse perfectamente. El cáncer es una enfermedad genética, pero esas alteraciones genéticas ocurren por cosas que están en el exterior. Por ejemplo, el cáncer de pulmón, que un tercio de todos los tumores son de pulmón, es por fumar. En los no fumadores existe, pero es raro

¿Y qué otras causas externas influyen?

El tabaco, fundamentalmente. La segunda causa es el sobrepeso, que aumenta la incidencia de muchos tumores como el cáncer de útero en las mujeres, los cánceres del riñón, el de páncreas, colon, mama... La tercera gran causa es la radiación ultravioleta, que da lugar al melanoma. Luego, los hábitos sexuales, es decir, el sexo no seguro, que está fundamentalmente relacionado con el virus del papiloma y con la hepatitis, que da cáncer de cuello uterino, cáncer de canal anal, cáncer de pene, cáncer de amígdala, de orofaringe…. Y luego el alcohol, que, aunque un poco menos, también da lugar a otro tipo de cánceres, como el cáncer de cavidad oral, de hígado, etc. O sea, si uno no fuma, mantiene un peso ideal, no te expones demasiado a la radiación ultravioleta, con el alcohol no te pasas y no tiene relaciones sexuales de riesgo, la posibilidad de que te entre un cáncer es menos de la mitad que la población en general. El cáncer se debe a malos genes. Hay gente que tiene el cáncer porque lo hereda. Pero esos son muy poquitos. Los malos hábitos son la mitad.

Lleva casi 40 años ejerciendo la oncología, ¿cómo ha cambiado esta disciplina desde que se incorporó?

La disciplina ha cambiado mucho. Empezando por la actitud social ante la enfermedad. La gente ahora es más proclive, conoce mucho más por qué ocurren las cosas en general. Antes la palabra cáncer era como una especie de tabú. Hoy día está en la discusión social o en el imaginario social. Y eso ha contribuido mucho a que la mortalidad disminuya en ciertos tumores como el cáncer de mamá en las mujeres. Luego, la otra gran cuestión que ha mejorado mucho son los métodos de diagnóstico. Los métodos de diagnóstico radiológicos detectan enfermedades en etapas mucho más tempranas. Se utilizan más profusamente y también son más sensibles. Y la tercera gran pata que ha mejorado mucho son los tratamientos. Hay mejores cirugías, mejores radioterapias, mejor tratamiento de quimioterapia, inmunoterapia.... Se ha expandido el universo de lo que es el tratamiento y eso ha mejorado mucho.

¿La inmunoterapia está consiguiendo resultados tan prometedores como se esperaba?

La inmunoterapia es un paso adelante en el tratamiento del cáncer muy importante. Pero de ciertos tumores, de otros no. Fundamentalmente, funciona muy bien en tumores como son el cáncer de pulmón, el melanoma, el cáncer de riñón. Pero luego en otros tumores como el cáncer de colon, el cáncer de próstata o el cáncer de mama, no es tan lúcido. Entonces, parece que ha mejorado el pronóstico en un grupo limitado de ellos. Pero en los que mejora el pronóstico, lo mejora mucho. Incluso hay muchos que en enfermedades avanzadas se curan. Esto tiene un impacto sobre la mortalidad de la enfermedad. Por ejemplo, al 80% de los enfermos con cáncer de pulmón la inmunoterapia no les sirve para nada. Pero al 20% que les sirve, les sirve muchísimo.

¿Y en qué consiste exactamente este tratamiento?

La inmunoterapia es poner medicamentos que lo que hacen es que el sistema inmune de la persona, fundamentalmente los linfocitos T, sean capaces de atacar al tumor.

¿Qué posición ocupa Málaga en el tratamiento del cáncer?

A nivel asistencial, yo creo que estamos bien. Es un sitio donde si tienes un tumor se te va a tratar bien en general. Tenemos unas tasas de curación que son similares a las europeas. ¿Qué tenemos que mejorar? Pues seguramente la confortabilidad. Es verdad que en Málaga, con respecto al resto de Andalucía y de España, la dotación hospitalaria en general, no solo de cáncer, es peor. Por contra, la medicina privada es muy potente. En resumidas cuentas, las estadísticas nos dicen que aquí la probabilidad de que te cures de un cáncer es igual que si vivieras en París, Hamburgo o Manchester.

¿Cuál es el principal reto que tiene entonces ahora mismo Málaga en la lucha contra el cáncer?

La confortabilidad y mejorar la dotación. El sistema está muy machacado porque va muy rápido y podría, a lo mejor, ir más tranquilo. No hay psico-oncología, por ejemplo. Esto lo provee la Asociación Española Contra el Cáncer o FMAEC, pero el sistema no lo tiene. La rehabilitación podría ser mejor también. No es porque no haya profesionales buenos, sino que me refiero al número que hay de ellos. Y luego a nivel de investigación, está bien, aunque no estamos al nivel de lo que pueda hacer Cataluña o Madrid. Pero estamos intentando crear estructuras de investigación como esta, el Centro de Investigación Médico Sanitarias, que provean de conocimiento nuevo.

El doctor Emilio Alba.

El doctor Emilio Alba. / ÁLEX ZEA

¿Existen desigualdades en la investigación entre unos tipos de cáncer y otros ?

Sí. El cáncer de mamá, por ejemplo, creo que es al que más se destina, y, si no, es uno de a los que más. Normalmente se investigan los más frecuentes. El cáncer de mamá, el cáncer de pulmón, el cáncer colorrectal, el cáncer de próstata, pero el cáncer de mamá yo creo que es el que más. Luego hay otros tumores a los que hay que echarles más recursos porque tienen una alta mortalidad y son frecuentes, como el cáncer de páncreas, y ahí no se investiga tanto.

¿Y hay suficiente financiación destinada para ello?

No, eso está claro. Solo hay que mirar lo que ha pasado con el covid. ¿Cuánto se tardó en diseñar una vacuna? Un año entre que se secuencia el virus y se pone la primera vacuna de AstraZeneca a una persona en el Reino Unido. O sea que una vacuna de ARN mensajero, que es una vacuna absolutamente novedosa, aunque ya había conocimiento previo, en un año lo hacen. ¿Qué significa esto? Que, aunque curar el cáncer probablemente sea más complejo que hacer una vacuna para el coronavirus, si se liberaran los recursos humanos y económicos como para la curación del covid, el cáncer se curaría antes.

¿Y hacia dónde están apuntando ahora mismo las investigaciones en el área de la oncología?

Ahora mismo las investigaciones van en tres líneas fundamentales. Una que es la inmunoterapia. Luego, la medicina de precisión, que es identificar las alteraciones moleculares, el perfil molecular del tumor para poder dar el tratamiento personalizado en función de la estructura del tumor. Y el diagnóstico precoz con biopsia líquida.

¿En que están trabajando en este momento en el Centro de Investigaciones Médico Sanitarias de la UMA (CIMES)?

Aquí estamos trabajando fundamentalmente en biopsia líquida, en microbiota y en factores predictivos de respuesta a la inmunoterapia, es decir, en intentar identificar por qué unos pacientes responden al tratamiento con inmunoterapia y otros no.

¿Por qué se dice que la medicina de precisión es el futuro?

La medicina de precisión es otra vuelta de tuerca. El cáncer hasta ahora se diagnosticaba con el microscopio. Tú mirabas y veías que había células cancerosas, luego estaba la inmunohistoquímica, que se teñían de una determinada forma y ya sabías que tenían unas características. Y ahora con la aparición de los secuenciadores masivos de última generación, lo que se llama Next Generation Sequencing (NGC), tú tienes el perfil molecular del tumor. De manera que, lo que antes se tardaba años en hacer y costaba muchísimo dinero, ahora se hace en solo unas horas y cuesta 500 euros. Entonces eso en algunos tumores, no en todos, pues pasa como la inmunoterapia, se va avanzando. En algunos tumores se encuentran talones de Aquiles, vulnerabilidades, que te permiten atacarlo directamente.

¿Estamos cerca de convertir el cáncer en una enfermedad crónica como se pretende?

Más que una enfermedad crónica, yo creo que, si conseguimos cubrir el objetivo del diagnóstico precoz, más que una enfermedad crónica lo podremos curar.